A 19 años de un triunfo clave del Boca de Bianchi

Fuente: Deporve.

Se cumple un nuevo aniversario de un partido bisagra para el equipo del Virrey
<a href="https://elintransigente.com/deportes/boca/2019/12/03/a-19-anos-de-un-triunfo-clave-del-boca-de-bianchi/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-12-03T14:39:43-03:00">diciembre 3, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-12-03T14:42:14-03:00">diciembre 3, 2019</time></a>

Si bien los torneos se ganan en las últimas fechas, hay partidos que prácticamente definen el rumbo de un campeonato y pueden darle la sensación del título a un equipo en particular. Encuentros donde llega un inesperado, agónico o trabajado triunfo que, en el análisis posterior, se refleja como una victoria clave para el éxito que llegó luego.

El 3 de diciembre del 2000, el Boca de Carlos Bianchi tuvo una de esas tardes. El conjunto azul y oro venía de conseguir la gloria máxima en Japón, donde se consagró campeón de la Copa Intercontinental tras vencer al Real Madrid por 2-1, con un doblete de Martín Palermo. Sin embargo, el equipo del “Virrey” no se conformaba e iba por más.

El plantel volvió de Japón y fue directo a concentrarse pensando en la decimoséptima fecha del Torneo Apertura de aquel año. Ese domingo, Boca recibió a San Lorenzo en La Bombonera. El equipo de Oscar Ruggeri tenía a grandes jugadores y amenazaba con complicarle la historia al Xeneize, que necesitaba los tres puntos para afirmarse rumbo al título.

Fue una primera parte complicada para el local, porque Bernardo Romeo y Sebastián Abreu tuvieron ocasiones para convertir para la visita. Sin embargo, Carlos Bianchi volvió a lucirse con una decisión que afectó de lleno en el resultado: mandó a Martín Palermo a la cancha. Y a los 40 minutos del segundo tiempo llegó el gol del “Titán”.

Juan Román Riquelme la aguantó de espaldas a la medialuna. Ante la marca de un rival, giró y vio picar al goleador: lo asistió con mucha calidad por encima de la línea defensiva de San Lorenzo y el delantero definió con lo justo para el delirio de todos los hinchas. Diego Armando Maradona lo celebró en el palco. Y todo Boca disfrutó de un triunfo agónico que, más tarde, se convirtió en bisagra para aquel título en el Apertura.