¡Feliz cumpleaños, Ruso!

Recordamos al histórico ex futbolista de Boca en su día especial.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/boca/2020/01/25/feliz-cumpleanos-ruso/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-01-25T13:36:09-03:00">enero 25, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-01-25T13:36:10-03:00">enero 25, 2020</time></a>

Un día 25 de enero, pero de 1953, nacía Jorge Daniel Ribolzi en la ciudad de Ramos Mejía, Buenos Aires. Surgido en las inferiores del Club Atlético Atlanta, llegó a Boca Juniors en 1976. Aquel año coincidió con la llegada de grandes figuras como Hugo Gatti, Ernesto Mastrángelo y la histórica figura del entrenador Juan “Toto” Lorenzo.

Llegó como volante creativo, con gran movilidad y buen pie. Pero en el Xeneize se convirtió en un jugador de lucha, fuerza, personalidad y mucha dinámica en el mediocampo. Fue uno de los principales pilares de un equipo que será por siempre recordado tras triunfar tanto en el ámbito local como en el internacional, llevando a los colores a lo más alto del mundo.

Durante su tiempo en el club de la Ribera, disputó un total de 151 partidos oficiales donde convirtió 24 goles. Jugó 131 partidos de titular sumando nueve expulsiones. Con el “Ruso” en cancha, Boca ganó 82 partidos, empató 40 y perdió 29. Y durante aquellos cinco años repletos de gloria y páginas doradas, consiguió cinco títulos. De aquellos trofeos conseguidos, tres fueron locales y dos internacionales.

Por un lado, el Torneo Metropolitano 1976 y 1981 y el Torneo Nacional 1976. El primero de ellos cerrando una gran campaña con 19 puntos en 11 partidos jugados, producto de ocho victorias y tres empates. El segundo con 50 puntos en 34 partidos jugados (20 victorias, 10 empates y solo cuatro derrotas). Y el último, venciendo a River Plate en la final única que se disputó en el estadio Presidente Perón de Avellaneda con el golazo de tiro libre de Rubén “Chapa” Suñé.

Por el otro, aparecen la Copa Libertadores y la Intercontinental de 1977. Fue partícipe de la primera conquista continental del Xeneize que luego ganaría en seis oportunidades y se transformaría en la gran obsesión de los hinchas. En el certamen más importante de América vencieron por penales a Cruzeiro tras igualar sin goles en el partido desempate. Mientras tanto, se consagraron campeones del mundo luego de ganarle al Borussia Mönchengladbach (2-2 en la Bombonera y 3-0 en Alemania).

También jugó en el Deportivo La Coruña de España, Belgrano de Córdoba, Unión Magdalena y Ferro de General Pico, donde se retiró en 1984. Regresó a la institución de la Ribera como ayudante de campo en dos ocasiones: 1986-1987 y 2005-2006 (también fue entrenador). Allí consiguió tres títulos más: Torneo de Primera División en 2005 y 2006, la Copa Sudamericana 2005 y las Recopas Sudamericanas 2005 y 2006.