Fernando Navas: su pasado como futbolista, el Boca campeón y la enseñanza del Virrey

El ex futbolista abrió el corazón, recordó su paso por el club y analizó la vida del futbolista.

Muchos tal vez no lo recuerden pero Fernando Navas fue titular en el primer Boca de Carlos Bianchi. Nacido en Merlo, provincia de Buenos Aires, hizo las inferiores en Quilmes y debutó en la Primera B Nacional con la camiseta del “Cervecero” en 1996. Solo duró una temporada en el club del Sur de la provincia ya que por sus grandes características fue observado y fichado por el Xeneize. Arribó en 1997 y por supuesto, como todo aquel equipo, se lució y tuvo su época dorada.

Disputó un total de 57 encuentros oficiales, siendo titular en 35 de ellos. Además, el ex mediocampista por izquierda convirtió seis goles y ganó tres títulos. Todos ellos de suma importancia para lo que vendría después: el Torneo Apertura 1998, el Torneo Clausura 1999 y la Copa Libertadores del 2000. Jugó más de tres mil minutos en cancha y se despidió a mediados del 2000, tras la victoria por 3-2 ante Colón de Santa Fe.

Perdió el puesto en manos de José “Pepe” Basualdo y tras no poder consolidarse, siguió su carrera en Grecia. Pasó por Unión, Chacarita, Comunicaciones y Racing de Olavarría, entre otros. Se retiró en Alianza de Cutral-Có, equipo perteneciente a la provincia de Neuquén, en 2013. Y si bien fue parte de la generación más gloriosa de la institución azul y oro, terminó casi sin pena ni gloria. A sus 23 años comenzó a tener dudas con respecto al fútbol y se preguntó muchas cosas que no logró contestar fácilmente.

Su visión sobre el deporte y los futbolistas

Tras una extensa carrera, vive actualmente en Mar del Plata. Generó un nuevo método de entrenamiento con su hermano Andrés, basado en “la velocidad de percepción”. A partir de ella, cuenta, un jugador puede cambiar su técnica, mudar su posición en la cancha y eliminar inseguridades previas que atentan con su carrera profesional. “La sensación es como si vieras a los jugadores rivales mucho más lentos”, contó “Turbina“, como lo apodaban en el mundo del deporte.

En una extensa entrevista con “Enganche”, Navas rompió el silencio después de muchos años sin decir una palabra: “Fue decisión mía no aparecer en los medios o regresar al club. Lo que me pasó fue que no encontraba respuestas a algunas situaciones de la vida y del fútbol. Disfrutaba de jugar, pero me faltaban respuestas. Y decidí buscarlas en otro lado”. Y agregó en relación al tema: “Leer, escuchar conferencias, de todo. Necesitaba apartarme del foco de la televisión y la popularidad. En Boca ganábamos todo y no podía salir a la calle, no estaba bien y me aparté de todo”.

Cuando partió hacia Grecia, tomó la decisión de seguir jugando al fútbol pero desviar su atención en el resto de las cosas. Acumuló muchas lesiones y muchos clubes no lo contrataban en aquel tiempo. Por eso comenzó a preguntarse sobre el propósito de la vida. “Dentro de la cancha disfruté del fútbol, el día a día, lo físico y las relaciones con entrenadores y compañeros… Lo de afuera no me cerraba, era una búsqueda interna mía”, explicó.

Al mismo tiempo, haciendo un paralelismo con la actualidad, opinó: “Los jugadores que entreno son más abiertos, tiene que haber una apertura. Hay que salir del ‘soy futbolista, soy una estrella’, es muy necesario”. Pero al mismo tiempo sabía que en aquella época, cuando él era jugador, no era fácil. No había distintas maneras de ser jugador, no había tanta información como ahora. Por eso, debió buscarlo puertas adentro.

Su tiempo en Boca y la enseñanza de Carlos Bianchi

Más allá de su profunda reflexión sobre el pasado y también sobre su momento actual, Fernando no se olvida de aquel equipo campeón del cual formó parte con grandes figuras que grabaron sus nombres en la historia del club. “Éramos muchos chicos y algunos grandes con hambre, fue increíble porque estábamos todos en el mismo nivel y empezábamos a crecer. Ganábamos y ganábamos, éramos felices”, expresó.

Y al referirse a Carlos Bianchi, como cada futbolista que fue dirigido por él, lo elogió. “Me dejó la sinceridad y el respeto”, agregó. Y además, contó una anécdota con el “Virrey” de aquellos tiempos: “Cuando vino contratan al Chino Pereda. Entonces me encara y me dice que me quedara tranquilo, que si estaba bien iba a jugar yo. Era un chico, no tenía que darme esa explicación, pero lo hizo y me dio una lección”, sentenció.

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