Gribaudo enciende el debate en las redes: por qué Boca no pide ayuda para afrontar la crisis

Christian Gribaudo, exdirigente y candidato a presidente de Boca, habló sobre la situación económica del club y defendió a la gestión de Daniel Angelici.

La crisis económica suscitada por la pandemia del coronavirus golpea a todos los sectores de la sociedad. La industria del fútbol no está exenta y los clubes, aun los más poderosos, necesitan del Estado para hacerle frente a la crisis. Sin embargo, Boca parece vivir en una realidad diferente. El club que preside Jorge Amor Ameal por ahora lleva adelante la situación con recursos propios. Algo que generó un mensaje del excandidato a presidente, Christian Gribaudo, que defendió a la gestión anterior y encendió el debate.

El ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens, manifestó que el Estado está colaborando con los clubes, que necesitan recursos para poder salir adelante en la crisis. “Muchos clubes de fútbol ya están recibiendo ayuda del Estado”, dijo Lammens en CNN. El expresidente de San Lorenzo aseguró que el ministerio lanzó un subsidio no reembolsable para clubes de barrio y reveló que entre todos los pedidos de ayuda, faltó un club. Boca es el único grande que no pidió ayuda económica”.

La frase de Lammens causó mucha repercusión en el mundo Boca. Y el que aprovechó para intentar capitalizarlo políticamente es el excandidato a presidente del club, Christian Gribaudo. “Es un reconocimiento a la gestión que hicimos en el club que Boca pueda atravesar esta crisis mundial sin problemas económicos”, escribió el exdirigente de Boca, que perdió en las elecciones de fines de 2019 ante la lista encabezada por Ameal, Mario Pergolini y Juan Román Riquelme.

¿Por qué Boca puede hacerle frente a la crisis económica generada por la pandemia? A diferencia de otros clubes de primera división, Boca no depende tanto de los ingresos por derechos de televisión. La mayor parte de la recaudación en el club llega por las ventas de jugadores, algo que funcionó muy bien en los últimos años; además, la inmensa masa societaria que paga religiosamente su cuota por lo difícil que es acceder a ese derecho; y también tiene importantes ingresos en concepto de patrocinio.

De todos modos, por más que la economía de Boca esté en un mejor estado que la de los demás clubes, no escapa a la realidad del país. La dirigencia del club intentó negociar con los referentes del plantel de primera división un plan de pagos diferidos en los sueldos, especialmente para los salarios más altos. Esto fue rechazado por los jugadores y Boca pagó en término. Pero los dirigentes saben que sin fútbol por un buen tiempo, la situación económica se pondrá cada vez más complicada.

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