A seis años del último partido de Riquelme en Boca: sus frases más destacadas

El "10", actual vicepresidente segundo, brillaba tanto dentro como fuera de la cancha.

Juan Román Riquelme fue una de las grandes figuras del fútbol argentino y también del fútbol mundial. Su recuerdo como jugador profesional se mantiene a pesar de los años y vive en cada fanático desde su adiós. Su magia dentro de la cancha se mantiene en la retina de cada hincha de Boca. Con 388 partidos oficiales, 92 goles convertidos y 11 títulos ganados, se convirtió en el máximo ídolo de la institución de la Ribera.

Pero más allá de la calidad y jerarquía que demostraba con la pelota en el verde césped de la Bombonera y en cada estadio que visitaba, el “10” también se caracterizaba por alzarse contra los poderosos y las distintas dirigencias si algo no le gustaba o lo perjudicaba. Por eso, más allá de los fanáticos, acumuló muchos enemigos tanto en el periodismo como en quienes integraban las directivas. Mauricio Macri y Daniel Angelici, los nombres más destacados.

Las históricas frases contra el poder

Sin lugar a dudas, Román dejó muchísimas palabras para todo aquel que se mostraba en contra de su manera de ser. No tenía problemas en sentarse a contestar, eliminar rumores o apagar peleas que ni siquiera habían comenzado puertas adentro. Desde el principio supo cómo manejar y controlar el vestuario en un mundo como el de Boca, que se caracteriza por ser complicado y algo retorcido.

Una de las más recordadas se dio en el año 2001. Con tan sólo 22 años y siendo la gran figura del equipo de Carlos Bianchi pedía un aumento salarial. Mauricio Macri, ex presidente de la institución, hizo oídos sordos a la cuestión y la guerra se trasladó a la Bombonera. Como si fuera poco, se jugaba el Superclásico ante River por el Clausura Boca se lució y goleó por 3-0 con tantos de Ibarra, Riquelme y Barros Schelotto.

Luego de que Constanzo le atajara un penal, el “10” tomó el rebote de cabeza y convirtió el 2-0 de la noche. Mientras la cámara mostraba a un Macri feliz, Román le hacia señas a sus compañeros para que esperaran y no festejaran. Se dirigió al palco del máximo dirigente y posó sus manos detrás de las orejas. “No fue por nada en especial, festejé el gol así porque a mi hija le gusta el Topo Gigio y nada más”, dijo entre risas. El mensaje de protesta era claro.

Tras vencer al Real Madrid, en la Copa Intercontinental del 2000, tampoco logró quedarse callado y con su ingenio mandó un mensaje especial. Luego de lucirse en uno de los mejores partidos de su carrera profesional ante los “Galácticos”, gritó campeón y se llevó la camiseta de Zidane. “Un saludo grande para todos, para mi familia y para Marcelo (Tinelli) que quería que gane el Real Madrid”, disparó. Tiempo después, el conductor sería uno de los dirigentes más importantes del fútbol argentino.

La final ante Corinthians, por la Copa Libertadores del 2012, también dejó una huella importante en su carrera como jugador. Tras caer por 2-0 en Brasil, el enganche decidió dejar la institución y allí rompió definitivamente su relación con Daniel Angelici. “Le he comunicado al presidente que no voy a continuar, amo a este club, voy a estar agradecido para siempre con la gente pero me siento vacío y no tengo más nada para darle”, sentenció desde San Pablo.

A principios del 2013, Riquelme regresó a la institución de la Ribera junto a Carlos Bianchi. La ilusión se renovó pero los resultados no acompañaron a dos de los ídolos más importantes que tiene Boca. El despido del DT fue clave para que el futbolista muestre su malestar y los problemas por la renovación, aumentaron la bronca con el “Tano“. En la anteúltima fecha del Torneo Final 2014, ante Lanús, jugó su último encuentro. Y mientras la gente cantaba por su continuidad, el “10” sentenció: “Voy a seguir jugando a la pelota, aposté que iba a llegar hasta los 40, va a ser difícil. Veremos si será acá o en otro club, pero voy a seguir”.

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