Lo quiso Boca pero prefiere quedarse en el Sevilla

Boca hace varios años que quiere contratarlo, aunque nunca pudo darse un acuerdo.

En los últimos años Boca se caracterizó por reforzarse con jugadores reconocidos en el fútbol europeo. En su momento llegó Daniel Osvaldo, luego arribó Carlos Tevez en su mejor nivel, y también puede contarse a nombre como Eduardo Salvio y Daniele De Rossi. Hubo muchos otros que interesaron, pero que por diferentes motivos no pudieron concretar su llegada. Hay un hombre que milita en el Sevilla de España y que es uno de los grandes sueños Xeneizes.

Se trata de Franco Vázquez, volante creativo que surgió en Belgrano de Córdoba y que hace varios años está en el viejo continente. Tuvo un buen paso por el fútbol italiano y de hecho fue citado a algunos amistosos con la Selección azzurra. Con 31 años varios clubes pensaron en propiciar su vuelta a Sudamérica, y uno de ellos fue Boca. Más allá de esto, el zurdo dejó en claro qué es lo que piensa hacer con el futuro de su carrera.

Tengo pensado quedarme. Tengo contrato en el Sevilla un año más y no tengo por qué marcharme este año. Me siento bien en el club, estoy compitiendo al máximo nivel y el Sevilla está jugando Europa League y, si Dios quiere, el año que viene jugaremos Champions”, aseguró en diálogo con Radio La Red. La idea de algunos clubes sería contratarlo una vez que finalice su contrato, aunque es probable que renueve con el rojiblanco hasta junio del 2022.

Además contó el club donde quiere jugar en la Argentina. “Ahora quiero disfrutar de Europa el máximo tiempo posible. No me quiero volver a Argentina aún. Y después me gustaría retirarme en mi ciudad, con mi gente, en Belgrano. Es algo que me gustaría cumplir”, sentenció. Seguramente esto será un motivo de celebración para los hinchas del Pirata, que actualmente se encuentra en la Primera Nacional, luchando por obtener el ascenso.

Por último, el Mudo contó cómo se están llevando a cabo los entrenamientos en España, uno de los primeros países en Europa en retomar la actividad. “Cada uno tiene su pelota para entrenar y sólo vos la podes tocar. Te ponen como un banco para hacer una pared, porque no la puede tocar ni el ‘profe’. Por lo menos, sales un poco de tu casa y te pones los botines”, concluyó el zurdo, que es una debilidad para los clubes más grandes de Argentina.

Compartir en: