La historia de amor entre Benedetto y Boca: ¿habrá un capítulo más?

El goleador comparte una unión con el Xeneize desde hace tiempo. ¿Podrá volver?

Darío Benedetto celebra, este 17 de mayo, sus 30 años. Arribó al club de la Ribera a mediados del 2016, debutando en las semifinales de Copa Libertadores ante Independiente del Valle. Antes de esto pasó por Arsenal de Sarandí (luciéndose en el equipo de Alfaro y ganando varios títulos), Defensa y Justicia, Gimnasia de Jujuy, Xolos de Tijuana y América de México. Si bien actualmente se encuentra en el Olympique de Marsella, donde cumplirá el sueño de jugar la Champions League, es consciente de que no vivirá lo mismo que en el Xeneize.

Debutó hace tres años pero la historia de amor con Boca Juniors empieza mucho antes. Desde muy pequeño vistió sus primeras camisetas azules y amarillas mientras tenía la posibilidad de alentar al equipo dentro de las tribunas de la mítica Bombonera. Nunca se privó de demostrar su cariño en redes sociales y en 2015, cuando ya se encontraba en carpeta de la dirigencia, mostró el tatuaje que lleva en la piel: en la parte izquierda de su abdomen, se ve el escudo junto a la leyenda “Esto es Boca“.

Benedetto, criticado en sus inicios

Desde el primer momento, el delantero dejó en claro que su sueño era jugar en Boca. Y así lo demostró durante las negociaciones. La dirigencia, en ese momento comandada por Daniel Angelici, desembolsó cinco millones de dólares por su pase mientras que el “Pipa” se encargó de contribuir con el millón restante. Pocos recordaban su pasado en Arsenal y por esa razón, junto a la falta de gol en los primeros seis partidos, los hinchas y el periodismo lo discutían pidiendo por la titularidad de Wálter Bou.

Por supuesto todo cambió aquel 25 de septiembre de 2016 cuando, ante Quilmes, se destapó en la Bombonera y convirtió un triplete increíble. Como si eso fuera poco, dos fueron golazos: uno de taco y el otro desde tres cuartos de cancha, clavándola en el ángulo. El desahogo fue claro, quien llevaba la 9 de Boca se rompió la garganta y hasta liberó un par de lágrimas en el festejo. Por la emoción de convertir, por cumplir el gran sueño de su vida y, con las manos al cielo, por recordar a su mamá.

El goleador que Boca esperaba

A partir de allí, todo fue positivo para el atacante nacido en Berazategui. Rompió récords y también redes rivales. Mostró su gran técnica, su jerarquía frente al arco y la capacidad goleadora. En 76 encuentros disputados, convirtió 45 tantos y ganó tres títulos locales: el Campeonato 2016/17, la Superliga 2017/18 y la Supercopa Argentina 2019. Fue el mejor promedio de gol tras el retiro de Martín Palermo y logró que la gente se identifique con él, siendo uno de los más queridos del plantel.

Además fue el máximo anotador del primer título local (marcó 21 goles en 23 partidos) y a pesar de lesionarse gravemente en su rodilla, marcó en varias oportunidades durante el segundo título conseguido para que el equipo se mantenga puntero en las primeras fechas. Después de varios meses afuera de las canchas por la rotura de ligamentos cruzados, regresó de la mejor manera: en semifinales de Copa Libertadores 2018, ante Palmeiras, marcó tres goles y consiguió el pase a la final.

El golpe en Madrid y su salida

Tanto el equipo de Guillermo Barros Schelotto como la hinchada se mostraban esperanzados de poder dar vuelta la historia ante River en la final del certamen más importante de América. En la Bombonera igualaron 2-2 (Darío marcó un gol) y el partido en el Monumental no pudo disputarse a causa de los piedrazos contra el micro del Xeneize. Por esa razón, la final se disputó en el Santiago Bernabéu de Madrid. Y el resultado, no fue el esperado.

Sorpresivamente, el “Pipa” arrancó de titular. En varias ocasiones, luego de la derrota, el delantero dejó en claro que no estaba para jugar 90 minutos y se vio sorprendido por la decisión del DT sobre ponerlo desde el arranque. Aún así, aquella tarde cumplió y convirtió el 1-0 tras una gran acción individual. Pero a los 60, para sorpresa de muchos, pidió el cambio. Físicamente no estaba en condiciones y el desgaste le jugó una mala pasada. ¿El final? River triunfó 3-1 y se consagró campeón.

Tras esto, no volvió a ser el mismo. Durante el 2019 estuvo lejos de ser su mejor versión y tras campeonar ante Rosario Central, decidió cambiar de aire. La oferta del Olympique Marsella llegó a las puertas del club de La Boca y si bien había prometido quedarse hasta fin de año, su segundo sueño estaba cerca de cumplirse: jugar en Europa e intentar disputar una Champions. La respuesta de la gente no fue la mejor y una lesión muscular lo dejó afuera del duelo ante Paranaense, por lo que no pudo despedirse dentro de la cancha.

El dolor de Benedetto

La bronca de la gente se hizo presente. Por eso, en varias ocasiones, Benedetto habló del tema: “Si me preguntás si en aquel momento yo me quería ir de Boca, la verdad es que no. Nunca me quise ir. Pero al tener una oportunidad tan grande como la que tuve, a los 29 años, es muy difícil que llegue una oferta así. La acepté porque tenía que aceptarla, creo que tomé la decisión correcta”. El público se encuentra dividido: algunos lo quieren de regreso en el club y otros, todo lo contrario. “Siempre están las ganas de volver”, expresó soñador. ¿Tendrá un capítulo más?

Todos sus goles:

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