La opinión de Lampe: ¿hizo bien Andrada en ir a cabecear contra River?

La decisión de Sabandija determinó el tercer gol del Millonario en Madrid.

Esteban Andrada protagonizó una de las jugadas más recordadas en la final de la Copa Libertadores 2018 entre Boca y River. El arquero fue a buscar el empate de cabeza pero en el contragolpe, el Millonario sentenció el 3-1. Carlos Lampe vio esa jugada en el estadio y opinó sobre la decisión del “Sabandija”: “Hay que estar adentro con las revoluciones a mil para ir a buscar como lo hizo Esteban Andrada, yo siempre pregunto antes de ir, pero yo en la última jugada siempre me voy a cabecear”.

En una charla con TNT Sports, el guardameta boliviano analizó cómo fue esa jugada final. “Quizás él no se dio cuenta, nadie le pudo avisar. En el banco le gritaban que no vaya, que no vaya… Porque faltaba mucho, faltaban tres o cuatro minutos, creo…”, destacó Carlos. “Por ahí se apuró un poquito ahí, pero son decisiones que uno toma”, sentenció sobre la apuesta de su compañero por intentar empatar el partido (estaba 2-1).

“A veces uno no tiene noción del tiempo, te pasa que querés ir y faltan diez minutos. Si no escuchás al cuerpo técnico, y no sabés cuánto falta, agarrás y te vas… Puede pasar que te vas y falten cinco minutos”, añadió Lampe. “Uno siempre quiere ir, porque hay que arriesgar, perder 2-1 o 3-1 es lo mismo, pero también arriesgás la chance de empatar un partido…”, definió el arquero, que fue parte de esa serie final contra River.

Los incidentes

¿Cómo vivió Lampe los incidentes en el Monumental? “Me acuerdo de todo, las bengalas y los botellazos quebraron las ventanas de atrás y de adelante, por suerte estábamos en el medio. Después hubo mucho gas y costaba respirar, hasta hubo compañeros sangrando. Se hizo difícil”, relató. “No hubo exageración, Sebastián Villa y Fernando Gago estaban pálidos, Pablo Perez se había lastimado en la cara y Gonzalo Lamardo sangrando, era muy complicado jugarlo”, añadió.

¿Qué pensaba el plantel de Boca en ese entonces? “Preferíamos jugarlo en su cancha que patearlo para mas adelante, pero no había manera de jugarlo, no era un día normal. Estábamos deshidratados, con alergia y hasta a algunos le inyectaron corticoides”, sentenció Carlos. Volviendo a Madrid, cerró con un recuerdo triste: “En el vestuario se me caían las lágrimas y uno de los grandes motivos era la lesión que había sufrido Fernando Gago. Nos comunicó que no iba a volver a jugar al fútbol. Por suerte tiene una familia que lo apoya y pudo revisar esa decisión”.

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