Cvitanich Racing

Cvitanich: “Cuando dí la vuelta olímpica con mis hijas cumplí mi objetivo”

Darío Cvitanich y sus hijas.

Darío Cvitanich disfruta de su momento en Racing y además contó qué le dijo su hija antes de ganar el último título con la Academia.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/racing/2020/03/21/cvitanich-cuando-di-la-vuelta-olimpica-con-mis-hijas-cumpli-mi-objetivo/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-03-21T10:12:02-03:00">marzo 21, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-03-21T12:26:34-03:00">marzo 21, 2020</time></a>

Ganarse tan rápidamente el corazón de todo un club no es para nada sencillo. Y esto le ocurrió a Darío Cvitanich. El ex Banfield llegó a Racing contra todos los prejuicios que pueden existir en una institución donde contratan a un jugador de su edad. Con 34 años, uno de los viejitos de la Academia se puso la camiseta 20 y comenzó a acallar murmullos. Y vaya que lo hizo.

Con dos títulos en el club de Avellaneda bajo su hombro, Cvitanich no es titular pero apoya desde afuera. El salir campeón tuvo un enorme significado para él: “Me gustó mucho disfrutar con mi familia el último título. Mi hija más grande veía fotos en otros lugares y me decía: ‘Papá quiero que ganes otra copa, porque yo ahí no existía’. Dar la vuelta olímpica con ellas fue cumplir mi objetivo”, aseguró el delantero en diálogo con Zona Mixta.

En el mismo sentido, Cvitanich admitió que desde que llegó a Racing comenzó a ver el fútbol de otra manera: “Pasé muchos años dándole demasiada importancia a lo bueno y lo malo de esta profesión. Pero me olvidaba de disfrutarla y de vivirla, de saber que esto empieza y termina. Entonces, no hace mucho, me propuse disfrutar más cada momento”.

El futuro de Cvitanich después del fútbol

Cvita es tan elocuente como eficaz. No sólo lo demuestra adentro de una cancha, sino también afuera, en una charla. El haber recorrido el mundo (jugó en Ajax de Holanda y Niza de Francia) y haber visto el fútbol de tantas maneras posibles, le dio otra perspectiva a la hora de decidir sobre qué hará el día que cuelgue los botines.

En ese sentido, Cvitanich aclaró: “Mi futuro no va a estar ligado a lo que pase en una cancha, no voy a ser técnico. Es peor que ser jugador, porque pasás mucho más tiempo y es más ingrato aún”. Asimismo agregó: “Empiezo a ver otras facetas que puedan llenarme, como la empresarial o la periodística”.

Cvitanich levantando el Trofeo de Campeones.