"No sé hacer asado" La insólita revelación de una figura de Racing

En medio de la cuarentena, uno de los máximos referentes de Racing admitió su falta de conocimientos a la hora de destacarse en la parrilla.

En Racing ya no saben qué hacer ni como rebuscárselas para paliar la cuarentena total que se vuelve cada vez más insoportable. Los futbolistas, confinados con sus familias en sus respectivos hogares, comienzan a extrañar ese contacto habitual. Ese día a día, esas charlas acompañadas con mates y esas risas provocadas por los integrantes más extrovertidos del plantel. Y claro, si de extroversión hablamos, no podemos dejar de incluirlo a él.

Alejados uno del otro, Darío Cvitanich se cruzó en Instagram con otro futbolista de Racing: Diego González. El ex Banfield y el ex Lanús mantuvieron una divertida charla en una transmisión en directo por la red social. Pero lejos de ser una conversación amena, los jugadores del equipo de Beccacece comenzaron a decirse de todo. Siempre en tono divertido, las chicanas se hicieron parte de la conversación, algo que provocó la risa de todos sus seguidores. Amigos adentro y afuera de la cancha.

El que pegó la primera piña fue el Pulpo: “¿Qué pasa abuelo? Seguro que ya te estás por bañar e ir a dormir”. Como Cvitanich lo vio con el mate en la mano, lanzó una irónica respuesta a quien enfrentó en algún clásico del sur. “Yo no sé como hacés para tomar mate a esta hora, si yo lo llego a hacer eso no me duermo. Ahora estoy en el lugar donde me relajo en casa, hago yoga y también guardo los chocolates”, lanzó el atacante de 35 años.

Al momento de hablar cada uno de sus habilidades culinarias, ambos hicieron alusión a sus especialidades más predilectas: el asado. Ambos comenzaron ha destacar sus secretos en la parrilla y el Pulpo González fue quien alardeó por sobre Cvitanich: “Los viernes siempre hace vacío y asado los domingos“. Una sana costumbre supervisada por el cuerpo técnico de la Academia, en relación al control de las dietas alimentarias impartidas.

Y ahí fue el goleador de Racing quien decidió confesarle al volante sus escasos conocimientos sobre la comida tradicional argentina. “No sé hacer asado. Para mí la diferencia entre el vacío y el asado es la costilla, ja. El otro día para cinco hamburguesas gaste como 35 kilos de carbón”, admitió divertidamente Cvitanich. Ahí es donde el clásico sureño dentro de Racing quedó para el Pulpo. Una paliza por goleada.

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