La figura de la Selección que se reprocha no haber jugado en Racing: "Es una cuenta pendiente"

Una de las grandes figuras que tuvo el fútbol argentino y la selección se reprochó no haber tenido la posibilidad de jugar en Racing.

Además de sus grandes figuras y los ídolos que construyeron la historia grande del club, Racing ha cosechado estrellas hinchas de la Academia que por una razón u otra, no pudieron vestir la camiseta celeste y blanca. Futbolistas a los que les hubiera encantado jugar en el equipo de Avellaneda y que sin dudas, hubieran llegado alto en la institución. Por su talento, por juego y por qué no, por su entrega. Pero se quedaron en la puerta.

Sin dudas que Lucho González es uno de los futbolistas argentinos, con experiencia en Selección argentina, que goza de un reconocimiento superior. Su carrera intachable, sus logros y su vigencia aún hoy con 39 años, lo convierten en uno de los últimos ídolos de aquella camada. Un gran referente que sin dudas le ha entregado mucho al fútbol argentino. Pero aún así, él cree que tiene una cuenta pendiente.

El hoy volante de Atlético Paranaense jamás escondió su sentimiento por Racing. Ni siquiera cuando daba sus primeros pasos en Huracán o cuando ya vestía la camiseta de River. Mucho menos ocultó su pasión por la Academia al momento de dar el gran salto a Europa, en su traspaso del Millonario al Porto. Es por ello que cada vez que puede, le dedica unas palabras al club de sus amores.

Racing es para Lucho González un sueño que no pudo cumplir. Su fanatismo heredado de su padre es una deuda, la cual a su edad cree que será casi imposible de saldar. Así lo refleja en diálogo con Fox Sports. “Si me pudiera reprochar alguna cosa de no haber conseguido fue no haber jugado en el club del cual soy hincha, que es Racing”, explicó el exmediocampista de la Selección argentina. Más claro, imposible.

Por su parte, González también ahondó en detalles sobre cuál fue el origen de su cariño por la Academia y quién fue el encargado de transmitírselo. Es cierto, una pasión heredada pero que fue creciendo a la misma medida que aquel pequeño Luis, que asomaba su cabeza en la Quemita de Huracán. “Es el club del cual mi viejo era hincha, pero además, él era el que nos llevaba a la cancha. Por eso digo que me quedó pendiente jugar en Racing”, concluyó.

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