Un campeón con Racing emocionó a todos con su historia: "No sabía que la vida me daría una chance en Europa"

Un futbolista campeón con la Academia conmovió a todo Racing con una emotiva historia de superación y sacrificios.

Sentido de pertenencia. Amor, quizás. Cariño, respeto y algo de humildad. Parecen sustantivos que reflejan valores así porque sí, pero son mucho más que eso. Más bien, conforman un conjunto de aspectos necesarios para un futbolista a la hora de representar los colores de su club. Es cierto que la vida y el destino luego arrastran todo aquello a lugares donde no se pensaba llegar. Pero se llevan consigo. Y esto le ocurrió a un campeón con Racing.

Casi dos años ya distan de aquel viaje hacia el viejo continente. Juan Musso cumplirá en julio 24 meses en el Udinese pero jamás olvida sus orígenes. Y en una muestra de afecto hacia el Racing que lo formó y lo vio nacer, el exarquero de la Academia conmovió a todos con su historia en Instagram, como jamás la contó. El portero del conjunto italiano hizo emocionar al mundo racinguista con algunos recuerdos de sus inicios en el club de Avellaneda.

“Ese que ven en la foto soy yo”, señala Musso con respecto a una imagen que lo muestra de muy adolescente, en las inferiores de Racing. Y continúa su relato: “Todavía no sabía que la vida me iba a dar la chance de atajar en Europa. Tendría más o menos 15 años. Sí estoy seguro de que es la cancha uno del Predio Tita Mattiussi. La sacó mi viejo para guardarse el recuerdo. Se me mezcla un poco qué partido era”.

Los sacrificios de Musso en Racing

Musso recordó los enormes esfuerzos que debió hacer para consagrarse en la Academia: “Llegué a Racing a los 14, desde San Nicolás. Viví un año en la pensión pero me costó mucho adaptarme. Extrañaba a mis amigos y a mi familia y decidí volver a mi casa un tiempo. Como mis abuelos vivían en Buenos Aires, después me instalé con ellos y ya no le puse más pausas a mi camino. En esa primera temporada, iba y venía desde San Nicolás todos los fines de semana”.

El arquero de Udinese conmovió a todos con su relato y realizó una mención muy especial a un gran amigo suyo de Racing, con quien comparte el día a día: “Debuté en Novena División contra San Lorenzo. Fue empate uno a uno en la cancha auxiliar de ellos. Estaba un poco nervioso pero creo que anduve bastante bien. ¿Qué me acuerdo de ese día? Las caras de algunos de mis compañeros –¿vos ya estabas, Rodri De Paul?- y algunas indicaciones de Noni Piazzalonga, el DT”. Y concluyó con una frase alentadora, que marcó su vida: “El resto fue trabajo y constancia. Y no dejar de tener jamás los pies sobre la tierra”.

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