La increíble revelación sobre Ramón Díaz y River

Emiliano Díaz, hijo del entrenador, hizo una confesión sobre un partido que quedó en el recuerdo de todos.

En el último tiempo, River se volvió muy fuerte en copas internacionales, llegando a gana dos en los últimos cinco años de la mano de Marcelo Gallardo. Sin embargo hubo un tiempo en el que Millonario sufrió mucho internacionalmente. Tal vez una de las noches más dolorosas fue la de la Libertadores 2008, en la que teniendo todo para avanzar, el conjunto dirigido por Simeone se quedó con las manos vacías frente al San Lorenzo de Ramón Díaz.

Por mucho tiempo, el riojano fue criticado por algunos hinchas de River, ya que el entrenador gritó los goles que le dieron la clasificación al cuervo. Lo que no muchos saben es lo que sucedió después. El que recordó aquella situación fue Emiliano Díaz, hijo y ayudante de campo del Pelado. “Nunca lo conté, pero Ramón se puso a llorar en el vestuario después de eliminar a River“, reveló el por aquel entonces jugador del Ciclón.

Todo se dio en los octavos de final. En el partido de ida en el Nuevo Gasómetro, San Lorenzo se había impuesto por 2-1. En el Monumental todo había comenzado de la mejor manera. River se había convertido dos goles, y para colmo a la visita le habían expulsado dos jugadores. Todo indicaba que el Millonario avanzaría a cuartos. Pero el equipo de Ramón redobló esfuerzos y con nueve hombres logró igualar la historia con dos tantos de Bergessio.

De esta forma el Ciclón avanzó, para luego quedar eliminado con Liga de Quito (posterior campeón). Más allá de los que enojos que hubo por aquel entonces con el Pelado, el entrenador volvió a su casa en el año 2012 para sentarse nuevamente en el banco de suplentes. Finalmente en el 2014 consiguió un nuevo título para devolverle parte de su gloria al club en el que se consagró como jugador y se convirtió en ídolo como técnico.

Emiliano Díaz como jugador

Por último, Emiliano hizo una confesión personal y explicó por qué no pudo desempeñarse como jugador en los clubes donde dirigió su padre. “La realidad es que no estaba para jugar ni en River ni en San Lorenzo. Tenía nivel para equipo chico o para la B Nacional, donde finalmente jugué. Hoy, que soy técnico, no me pondría ni loco”, sentenció el hombre que es una parte vital del cuerpo técnico de Ramón en los últimos años.

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