Christian Louboutin: ¿por qué es un ícono de la moda y fascina a celebs como Beyonce?

Jennifer López también es otra figura asociada a la marca. Conocé la historia de la mítica suela colorada.
<a href="https://elintransigente.com/espectaculo/2019/08/06/christian-louboutin-por-que-es-un-icono-de-la-moda-y-fascina-a-celebs-como-beyonce/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-06T23:04:43-03:00">agosto 6, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-06T23:06:57-03:00">agosto 6, 2019</time></a>

Cuando se trata de prestigio y elegancia, pocas marcas pueden competir contra Louboutin. Mucho menos si aspira a hacerlo con tacos altos. En ese departamento, nadie tiene el glamour y la historia de la marca. En especial, por su simbólica suela colorada, su sello de identidad en cualquier parte del mundo.

La historia de Christian Louboutin como diseñador tiene que remontarse a su infancia, cuando quedó fascinado por el dibujo. A ese interés inicial se sumó su gusto por los zapatos. Ambas vocaciones se juntaron para dar sentido a una de las marcas más reconocidas del momento y que desde principios de los 90’s está reformulando conceptos en el sector.

El primero de ellos fue el rescate de los tacos altos. Ocurrió durante su primera década como empresa. El símbolo de ese logro es, precisamente, su suela colorada, que llama la atención a la zona que menos veíamos. Pero, contrario a lo que se podría pensar, su color no responde a ninguna estrategia de marketing ni a ningún proceso profundamente reflexivo. Simplemente surgieron por accidente.

El diseñador contó que el modelo que desarrollaba para aquel momento, durante el año 1993, no le gustaba. Ni los bocetos ni los resultados finales terminaban de cerrar con lo que el genio tenía en mente. Entonces, tomó la pintura de uñas de su asistente, pintó la suela y se acabaron las dudas. “¡Supe al instante que sería un éxito”, llegó a comentar.

Una popularidad que se sostiene hasta la actualidad y que no da señales de detenerse. A sus diseños se sumaron distintas particularidades, desde un par con incrustaciones de diamantes, valorado en casi cuatro mil dólares, hasta otros que se asemejan a unas botas montañeras vendidas alrededor de dos mil dólares. A Louboutin lo define su calidad para diseñar y crear posibilidades a través del calzado.

El método del genio, que escapa a la etiqueta de artista, describió parte de su filosofía de trabajo. “Cuando diseño pienso tanto en la mujer como en el zapato. Pero no estoy pensando en la mujer con ropa, sino desnuda”, explicó en 2010. Más allá de la particularidad, de esa declaración se puede intuir cuánto valor le da a los zapatos dentro de la vestimenta.

¿Sus diseños pueden ser usados por cualquier mujer? Desde su punto de vista, sí. “Pero mis zapatos son para mujeres que están muy contentas de ser mujeres y por nada del mundo querrían ser hombres”, explicó durante una entrevista. En relación con su método de trabajo, describió que suele trabajar en casa y de acuerdo a la estación: “En París tengo una lugar bastante frío. Ahí hago la colección de invierno”. En verano, va a un lugar más cálido.

La finura en sus acabados, reflejado en el cuidado de cada costura o el manejo del color, y diseños tan irreverentes como elegantes lo llevaron a convertir a su firma en un ícono de la moda contemporánea. Su valor se entiende desde esa finura y porque son elaborados en Europa, donde el costo de producción aumenta considerablemente. Sin embargo, sus creaciones siguen atrayendo a modelos y actrices de cualquier ámbito que quiere experimentar el placer de usar unos Louboutin.