“Empecé a ir a un grupo anónimo de recuperación y pedí ayuda a Dios”

Foto: Instagram oficial de Gastón Pauls

Gastón Pauls fue muy sincero y contó su experiencia.
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La fama puede ser algo difícil de manejar y los actores y figuras mediáticas no siempre están preparados. Un día son personas anónimas y al otro se convierten en el centro de las miradas. La constante exposición hace que les pidan autógrafos, fotos o intenten abrazarlos sin darles tiempo de reaccionar para entender lo que sucede a su alrededor.

Gastón Pauls conoció muy bien esa situación a comienzos de los noventa cuando, con apenas veintidós años, se hizo famosísimo como el protagonista de Montaña Rusa, la recordada ficción que apuntaba al público juvenil; hoy, sin embargo, la realidad, del actor es muy diferente porque, como él mismo confesó en una extensa entrevista que concedió al portal Ciudad.com, lleva más de dieciocho meses, predicando públicamente su lucha contra las adicciones para ayudar a otros.

Todo comenzó, confiesa el artista, en el 2003, cuando en su programa Ser Urbano, fue a ver un evento del pastor evangélico Luis Palau. “Yo no creía en nada. Era absolutamente laico. Verlo predicar en el Monumento de los españoles fue realmente impactante. Yo no tenía ningún tipo de acercamiento religioso evangélico, pero me conmovió la esperanza y la hermandad que había”, reconoció el galán, para luego dar más detalles del momento en que la fe se abrió camino en su vida.

“En el año 2007 cuando, después de intentarlo de un millón de maneras, no podía dar con nada que me hiciera salir de la ******. Había intentado ya todas las maneras posibles y, en la hora más desesperada, como le ocurre a muchos no creyentes, no fui el único que levantó la mano y le pidió ayuda a Dios. Y la ayuda vino”, remarcó Pauls, visiblemente emocionado por todo lo que le tocó vivir en un tiempo relativamente breve.

“Me identifico con la fe, con Dios y lo que Dios día a día hace en mi corazón. Yo trato de predicar con eso. Cuando uno predica está dando un testimonio, nada más. Me refiero a la prédica como palabra y a orar como hablar. Entonces, me refiero a la relación que uno pueda tener con Dios. Cuando uno ve la naturaleza como las Cataratas del Iguazú, decís ‘esto no está hecho por un arquitecto humano’. Sirve para salir un poquito de la demagogia y el egocentrismo. Está bueno saber que hay algo por encima nuestro”, aseguró Gastón.

Luego el actor habló de la recuperación que llevó a cabo. “Voy a un grupo anónimo de recuperación, un grupo donde anónimamente nos ayudamos entre nosotros. Yo voy a un grupo anónimo. Yo voy a un grupo anónimo recuperación. Yo ya había arrancado mi recuperación y para mí fue fundamental ese primer paso. Levanté la cabeza y pedí ayuda a Dios. Después empecé a ir a este grupo anónimo de recuperación y, después de eso, conecto mucho más fuerte todavía con la fe”, señaló el artista.

“Uno pide ayuda y empieza a recibirla, a estar limpio, a encontrar otro estado emocional y espiritual, las cosas se empiezan a enganchar todas juntas. Evidentemente, es parte de lo que tuve que vivir y lo único que tengo que hacer es recordar diariamente dónde estuve para no volver a estar ahí. Pero a mí también esta experiencia me permite hoy estar dando estas charlas. Ya hablé ante más de 60 mil personas así que para mí es parte del camino. No hay arrepentimiento, lo que hay es memoria constante de dónde estuve y dónde no quiero volver”, aseguró Pauls.