“Se hace muy difícil con la baja de consumo, las tasas de interés, el valor del dólar. Una es sensible…”

¡Guillermina Valdes, la mujer de Tinelli, se quebró!
<a href="https://elintransigente.com/espectaculo/2019/09/07/se-hace-muy-dificil-con-la-baja-de-consumo-las-tasas-de-interes-el-valor-del-dolar-una-es-sensible/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-07T17:30:09-03:00">septiembre 7, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-07T17:39:44-03:00">septiembre 7, 2019</time></a>

Guillermina Valdés brilló como una de las modelos más importantes de la década del noventa pero luego, tras convertirse en madre, se retiró parcialmente de las pasarelas para concentrarse en la crianza de sus tres hijos; sin embargo, la joven volvió a ser noticia tras divorciarse del hijo de Palito Ortega y casarse con Marcelo Tinelli; hoy, en una nueva etapa de su vida, la escultural top model concedió una extensa entrevista a Intrusos donde habló sobre la realidad del país y sus dificultades como empresaria.

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“Lancé en mayo una marca de cosmética. Me está yendo muy bien y estoy muy contenta, con mucho trabajo, pero imaginate lo que es el día a día, tener empleados, sostener ciertas cuestiones que se hacen muy difíciles, con la baja de consumo, las tasas de interés, el valor del dólar. También uno es sensible con la gente que trabaja que está en otro lugar. De eso se trata un empresario. Yo en su momento tenía un prejuicio de lo que es ser un empresario porque sentía algo frío”, comenzó contando la diosa.

Para luego ser más específica en su relato. “Yo soy una emprendedora que trabajó como actriz y modelo. Hoy por hoy, me puse esto al hombro y laburo todos los días. Trabajo en esta cuestión constructiva de salir adelante en situaciones más difíciles. La verdad que me parece un laburo súper interesante”, aseguró Guillermina, para luego hablar de las dificultades de convivir con Marcelo Tinelli.

“Me emociona todo lo que hicimos y construimos, eso es lo que somos. No es tan fácil a veces porque somos un montón. La verdad es que nos llevamos re bien y nos respetamos. Mis hijos se llevan muy bien con los hijos de Marce, sobre todo respetamos que venimos de diferentes historias, de diferentes familias”, aseguró Valdés. Dicho esto, es bueno recordar que, días atrás, en una extensa entrevista que concedió a la revista Gente, la modelo confesó que en su vida no todo era color de rosa, como el público imaginaba.

“A los 20 era una mujer menos feliz que miraba la vida con culpa de plomo. Y eso no tenía que ver con quién estuviese ni qué viviese, porque de hecho fui madre, lo más importante que pueda pasarte en la vida. Sino con que no entendía de qué iba, estaba insatisfecha, en el sitio que no quería: si estaba en la cama decía ´debía haber ido a la fiesta´; Y si pasaba por la fiesta, pensaba ´debí haberme quedado en la cama´. Durante los 30, el fuego sagitariano de mi ascendente, comenzó a encenderse con fuerza. Y hoy me siento más joven, con una energía nueva”, contó la modelo.

“¡Fue un larga búsqueda personal! Nunca fui una chica de autoestima alta. Me ayudé mucho con terapia. Con los años fui queriéndome más, perdonándome errores, superando algunas angustias que tienen que ver con mi historia: Fui una niña de padres muy jóvenes, que se fue de casa a los 17 y tuvo que ir armándose la vida. Siempre fui una ‘busca’. Si no era Reiki, era Flores de Bach… Y en esa búsqueda, fui encontrando certezas”, reconoció Guillermina.

“Soy todo un caso con la salud. Tal vez por el roce inevitable con las enfermedades: papá y mi abuelo fueron afectados por el cáncer. En casa me tildan de pesada: todo analizo, estoy atenta a cada productor, a cada ingredientes…¡me cuido demasiado! A veces, en la mesa, antes de llevarse algo a la boca, me miran y me dicen:´¿Estamos por morirnos, no?´”, remarcó Valdes entre carcajadas.

Opto por lo natural, analizo y selecciono los alimentos que menos procesos hayan tenido. Soy omnívora, pero tiendo a disminuir el consumo de carnes rojas por la ingerencia de los gases en el efecto invernader. También –y no quiero que sonar como gurú (risas)– entendí que la realidad se puede revertir en el momento: si digo algo que puede molestar, enseguida me corrijo. Entonces nunca estoy mal conmigo, ni con nadie. Voy por la vida ‘saldada’, y eso es maravilloso”, cerró la conversación la mujer de Tinelli.