“Me dio dos cachetadas”: La dura acusación de Analía Franchín contra Esmeralda Mitre

La periodista no podía creer todo lo que se estaba viviendo en el estudio de uno de los programas más queridos de Canal Trece.

Durante las grabaciones de Pasapalabra del día martes, se vivió una situación muy tensa cuando Esmeralda Mitre decidió irse del estudio tras un fuerte encontronazo con Analía Franchín. A los gritos, la rubia acusó maltrato y manifestó su disconformidad con el programa, algo que dejó a todos con la boca abierta y sin poder entenderlo.

Después de esto, el periodista Tomás Dente dialogó con Analía para saber si esto venía de antes, y efectivamente, la periodista contó todo. “Sí, tuvimos un conflicto. Bueno, no sé si fue un conflicto. A Esmeralda la conozco hace muchos años, hemos participado de algunos encuentros en común con Darío Lopérfido, su exmarido, o con otras exparejas. Siempre tuve buena onda”, sostuvo.

“Un día me invitaron a Intrusos y pusieron una nota de Esmeralda. Yo me reí y dije ‘ella me divierte’. La nota tenía que ver con unos tweets hablando de Lopérfido, diciendo ‘voy a contar cosas tuyas’. Fue casi por lo mismo que me peleé con Salazar. Me parece siniestro. Entonces dije en el programa de América ‘esa Esmeralda Mitre no me gusta, se parece mucho a Luciana Salazar’”, sostuvo.

Analía Franchín sorprendió a todos

Fue entonces, cuando dio a conocer el hecho que nadie conocía. “Después de eso, me la crucé en una gala. Esmeralda se acercó y le digo ‘hola, Esme’ porque no quita la buena onda que puedo tener con ella más allá de que no me guste lo que hizo. Y me dijo ‘a mí no me compares con Luciana Salazar, no tengo nada que ver con ella’ y me dio dos cachetadas en la cara”, lanzó.

“Como están escuchando. Fue dos cachetaditas, como sobrándote. Siempre poniéndose en un grado de superioridad porque ella es más que todos. Mi reacción fue inmediata, me quise levantar y mi marido me agarró del brazo y me dijo ‘este no es el lugar’. Y tenía razón. Eso me pareció de una violencia. Ella puede venir y decirme lo que le molestó. De ahí a pasar a la acción físico, hay un abismo”, sostuvo Franchín.

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