“¡Perdón Papi!” ¡Un panelista del ciclo de Iúdica se quebró y vivió un momento dramático ante las cámaras!

Polémica en el bar.

El periodista estalló en llanto en medio de la crisis sanitaria.
<a href="https://elintransigente.com/espectaculo/2020/03/22/perdon-papi-un-panelista-del-ciclo-de-iudica-se-quebro-y-vivio-un-momento-dramatico-ante-las-camaras/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-03-22T00:32:16-03:00">marzo 22, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-03-22T00:32:20-03:00">marzo 22, 2020</time></a>

Gastón Recondo, famoso comunicador deportivo, hizo gala de su angustia por la pandemia del coronavirus en “Polémica en el Bar”. El el anterior, se quebró al analizar la situación que vive el país y el mundo. Además, aprovechó el momento para señalar a aquellos ciudadanos irresponsables que se están tomado la cuarentena obligatoria como vacaciones.

Sobre el tópico, comentó con lágrimas en os ojos: “Los argentinos sabemos que lo que se viene no es bueno. Es una caga**, es muy difícil. Somos muchos los que estamos haciendo esto a conciencia, que tenemos seres queridos que la están pasando mal. Yo a mi papá no lo puedo ir a ver. Perdón, papi. Mi papá tiene 5 nietos que no lo pueden ir a ver y veo a estos hijos de pu** que quieren ir a Pinamar a tomarse el fin de semana largo”.

Luego, se refirió a Marcelo Tinelli, quien decidió viajar a Esquel para pasar la cuarentena en la casa que posee allí. “Y loco, ¡no te podés es ir a Esquel! ¡No te podés ir a Esquel! Vos sos una figura pública, y si te fuiste a Esquel, ahora quedate ahí en cuarentena. Ahí te banco yo. Pero si el martes volvés, no te banco. Si te tomaste el fin de semana largo y mis hijos no pueden ver a su abuelo”.

En este contexto de máxima incertidumbre que nos toca vivir como sociedad siendo solidarios con los otros, el hombre reflexionó: “Nosotros somos responsables y cocientes. Es un momento de hacer un verdadero sacrificio. Tenemos que sacrificarnos todos por igual. Hay gente que no sabe cómo va a comer”.

Para cerrar su fuerte descargo, afirmó: “Hay abuelos que están solos, que no pueden ver a sus hijos, ni a sus nietos, con más de 70 años, sabiendo que tienen una enfermedad que los aqueja, que avanza, no la podés frenar, y no podés recibir el abrazo de las personas que criaste. Podés pensar un poco en los demás. Si no pensás en los demás, nos cag** a todos”.