María Julia Oliván

María Julia Oliván relató cómo vive la cuarentena junto a su su hijo con autismo

María Julia Oliván

La periodista es mamá de Antonio de cuatro años, quien fue diagnosticado con TEA.
<a href="https://elintransigente.com/espectaculo/2020/03/26/maria-julia-olivan-relato-como-vive-la-cuarentena-junto-a-su-su-hijo-con-autismo/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-03-26T09:42:56-03:00">marzo 26, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-03-26T09:42:57-03:00">marzo 26, 2020</time></a>

No todos atraviesan la cuarentena de igual manera. Algunos, se quedaron solos; otros deben seguir yendo a trabajar; otros quedaron aislados de sus seres queridos por precaución; y otros en compañía de sus hijos. Sin embargo para algunos esta época tan especial y distinta está sirviéndoles como un aprendizaje, como es el caso de María Julia Oliván. Es que la periodista se encuentra con su hijo Antonio quien tiene autismo, y todo es nuevo para ambos.

El nene de cuatro años fue diganosticado de TEA (Trastorno del Espectro Autista) cuando todavía no había cumplido los dos, y desde ahí tanto él como su mamá aprenden continuamente. Más aún en situaciones poco habituales como estas. Por eso, en diálogo con Los Ángeles de la Mañana, María Julia contó cómo hace para explicarle al nene qué es la cuarentena, por qué debe respetarse, y cómo lo contiene.

“Estamos buscando todos los recursos para estar tranquilos. Los nenes con autismo como Antonio requieren más que nadie de una rutina. Entonces, lo primero que hice fue armar actividades que él me las desarmó en un día”, comenzó relatando y siguió. “Hoy quería ir a la playa. Le expliqué por un cuento que se llama El monstruo de los colores (que habla de las emociones) para que pueda entender un poco lo que está pasando”.

Oliván después explicó: “Los chicos con autismo tienen la sensorialidad a flor de piel, ellos son de experimentar mucho la naturaleza. A veces no reconocen el límite de sus cuerpos por eso los vemos golpeándose contra una pared, entonces es muy importante esto. El encierro puede hacer que algunos se autolesionen, se golpeen o sufran mucho. Cuando están enojados, los niños más grandes o los adolescentes expresan la depresión a través del enojo extremo. Cuando vos los ves muy enojados es que en realidad pueden estar deprimidos”.

Por último María Julia habló del trastorno que padece el nene y explicó por qué no debe llamarse enfermedad. “El autismo no es una enfermedad, es una condición neurológica. Mi hijo, por ejemplo, lee desde los dos años pero le decís: ‘hola, Antonio’ y te mira. Por ahí te contesta recién a los 20 segundos. Tiene dificultad para la comunicación”, comentó. “Hoy se chupa todo el tiempo la remera y eso significa que está nervioso. Entonces tengo que estar buscando todo el tiempo un elemento de descarga, una pelotita o algo”, cerró.