Yanina Latorre: "¡Ellos habían mandado a romper mi auto! ¡Lo destrozaron!"

La panelista no se guardó nada: "Les dije: ¡laburen!, ¡sean dignos!".

Cada casa es un mundo, dice la sabiduría popular, algo que quedó demostrado en más de una ocasión, lo curioso es que suele pensarse que famosos como Luis Ventura, Diego Leuco o Jorge Rial no están expuestos a esta clase de situaciones, sin embargo, las cosas no son tan sencillas, y eso quedó demostrado en el fuerte cruce que tuvo Yanina Latorre con sus suegros. En Los Ángeles de la Mañana, la panelista blanqueó todo y contó el enfrentamiento que la apartó para siempre de los padres de su marido.

“Mis suegros no vivían de Diego porque ellos estaban bien económicamente, pero a ellos les jodía que yo viva bien. Les jodía que gaste, que viva, que disfrute… La división de la familia es porque aparecí yo, pero si hubiera aparecido otra mujer era igual. Es la mujer que se lleva a la gallina de los huevos de oro. Hubo una época en la que yo padecí humillaciones. Nunca hubo una buena época. Yo la pasé muy mal”, arrancó diciendo la mujer y luego dio detalles más específicos de todo lo vivido.

“Yo cuando me fui a vivir a España la pasé muy mal. Volví con 15 kilos menos en las primeras vacaciones. Cuando mi mamá me vio, le blanqueé todo. Yo tuve un año de un padecimiento hasta que un día me harté y me apersoné en la casa de mis suegros. Ustedes no saben todo lo que les dije. ¿Viste cuando me broto, grito y enloquezco? Bueno, entré y me decían ‘lo de la guita, que yo era put…, que compré el título, que era más grande que él, que me iba a hacer un hijo y que se iba a escapar'”, contó, muy emocionada, Yanina.

Pero eso no fue lo peor: “Un día me inventaron que me habían chocado el auto porque yo salía de noche borracha. Ellos habían mandado a romper mi auto. Destrozaron el auto. Eso fue lo que reventó la relación del todo. Gracias a Dios, Diego estaba enamorado, sabía qué tipo de mujer era yo. Yo enloquecí. Caminé diez cuadras, enloquecida con el perro, entré a la casa de mis suegros y les dije ‘yo no soy pu…, soy muy pu…, me dedico a ser muy pu…, estoy con él para sacarle la guita y cada noche le hago por guita”.

Ante la cara completamente asombrada de Ángel de Brito y sus compañeras, Latorre contó como terminó el fuerte monólogo que terminó, para siempre, con el vículo familiar que la unía a los padres de Diego e impidió que sus dos nietos tengan vínculos con ellos: “Pero mucho peor es tener 60 años y pelear con una pu… de 20 por la guita del hijo. Les dije: laburen, sean dignos. Desde ahí nunca mas los vi”. ¡Tremendo!

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