"Un canje me salvó la vida": La desopilante confesión de Costa sobre su cuarentena

La panelista de radio y televisión dio detalles sobre sus días en aislamiento.

Después de que el coronavirus fuera catalogado como una pandemia por la Organización Mundial de la Salud, el Estado argentino dictó una cuarentena obligatoria hasta el 10 de mayo con la intención de prevenir el contagio de la enfermedad. En una entrevista con “Teleshow”, Costa, reconocido panelista (se desempeña en “Cortá por Lozano” en televisión y “El Club del Moro” en radio), se pronunció sobre sus días en aislamiento.

“Los primeros días me sacaba todo, ahora no. Entro a casa y lo primero que hago es lavarme las manos. Me di cuenta lo mugrienta que era antes porque si ahora me puedo lavar las manos una vez por hora, por más que no salga de mi casa, ¿por qué antes no lo hacía? Por mugrienta, ja. Traté de hacerme las uñas y me sale fatal. Hay que tener talento para hacer esas cosas. Cuando volvamos a todo eso hay que valorar a la gente que nos ayuda a estar presentables. Siempre me lo hice sola. Era un tema para mi sesión de análisis: el por qué no podía delegar y pedir ayuda con el vestuario, con el pelo, con el maquillaje. Cuando sos del under, sos del under para siempre. Nosotras estábamos acostumbradas: ‘Con un telón que es un palacio’, dice una canción”, comenzó diciendo la periodista.

En cuanto a sus tareas domésticas, la comunicadora confesó: “Un canje me salvó la vida. Es un adminículo para pasar al piso que tiene arriba un rociador. Es buenísimo: le ponés la lavandina y el agua en la cantimplora. Esta mañana, como hice el programa desde casa, mientras escuchaba la radio iba acomodando, como la mayoría de la gente. Me llevo muy mal con las cosas de la casa, pero ahora no nos queda otra. Es vivir en un campo minado o que la casa esté decente, pero no me gusta. Gracias a Dios tengo un lavarropas de esos lindos que falta que te cocine el puchero, así que estoy lavando más que antes”.

Después, Costa se pronunció sobre sus compromisos laborales. “En El club del Moro nos vamos turnando para que el programa siga en pie y podamos seguir trabajando todos. A veces voy y otras hago colaboraciones puntuales desde casa. Por ejemplo, el otro día, Maju Lozano hablaba de pestañas postizas y entonces salí por teléfono. ¿Quién va a hablar ahí adentro de pestañas postizas, si no era yo?, ja. En la tele se dividió: hay solamente cuatro en el piso, donde habitualmente eramos ocho o nueve, y hacemos dos días en piso y otros tres desde casa”, explicó.

Sin embargo, a raíz de la pandemia, su trabajo se vio diezmado, como también algunas intervenciones quirúrgicas que tenía planeadas. “Antes de la cuarentena estaba dando charlas y haciendo la gira del unipersonal ‘A toda Costa’. La última función fue el 13 de marzo, con la gente a un metro de distancia. El teatro no es para eso: estar a un metro de distancia es un sabor amargo. Se suspendió todo y eso nos sirve para pensar en tantas cosas que uno… Este año tenía preparada mi cirugía: iba a continuar con las reconstructivas después del bypass y del bajón de peso que hice“, finalizó.

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