"¡Dejen de explotar a ese hombre!" ¡Pamela David no esperaba esa acusación!

¡La diva nunca pensó que le dirían algo así!

Según la sabiduría popular, “los famosos son diferentes”, una frase que asegura claramente una distancia entre la persona común y corriente que no trabaja en el mundo del espectáculo y todos aquellos que brillan, por ejemplo, en Canal 13, Telefe, América TV o El Nueve; sin embargo, a veces, incluso las celebridades deben afrontar momentos complicados, algo que quedó confirmado en medio de la cuarentena, donde nadie, ni siquiera Pamela David, puede moverse de su casa sin permiso.

La mujer de Daniel Vila aprovecha su tiempo libre para subir videos y, con los tres últimos que subió, no dejó a nadie indiferente: en el primero se puede ver a su esposo, uno de los hombres más ricos del país, cocinando para ella y su familia, lo que generó un reclamo inesperado contra la diosa por parte de un cibernauta: “¡Dejen de explotar a ese hombre!“. En el segundo video, aparece Pame junto a su hija Lolita practicando un juego de cartas donde la madre acusa a la niña.

Vamos a jugar“, reclamó David ante la mirada irónica de la pequeña niña que siguió explicando las reglas del juego que le había enseñado a su madre y donde, según su testimonio, siempre la derrotaba. En el tercer video que subió a sus redes sociales, tal vez respondiendo a los ataques que recibió por quedarse en su mansión de Mendoza, bien lejos de Buenos Aires, donde suceden muchísimos casos de coronavirus, la conductora habló con Pilar Sordo de la mejor forma de superar la cuarentena.

“Creo que esto se soluciona en comunidad. Así como se soluciona el “yo quedarme en casa, para no contagiar al otro, aunque no lo conozca; me cuido para cuidar”, también se soluciona volviendo a tejer un tejido social que siento que está súper quebrantado en el mundo. No tiene que ver con la solidaridad de “ser bueno”, sino con la justicia social. Eso pasa por el amor. Pasa por preocuparme por si el vecino del departamento de enfrente necesita algo. El aislamiento no debería producir daño; lo que produce daños es el silencio”, arrancó diciendo la especialista.

Y luego agregó: “Que se establezcan redes de contención, de alimentos. Aprender a decir no me alcanza el sueldo. Aprender a pedir ayuda. Dejar los egos atrás. Ser comunidad y establecer tribus es un llamado que este virus nos produce. Este proceso es intrínsecamente inestable. El día tiene 25 matices: te despertás bien y a la tarde ves que se te acabó la energía. Podés querer comer mucho, o poco. Dormir mal. Todo eso es normal. Yo le pido a la gente que deje los diagnósticos. Me impresiona la cantidad de gente que está autodiagnosticándose. Los diagnósticos generan profecías auto cumplidas. Es normal que todo sea extraño e inestable. Eso está bien. Solo hay que aceptarlo para transitarlo”.

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