"¡Fui a la cárcel, perdí una fortuna!" ¡Famoso conductor se quebró en Intrusos!

"Yo no tenía la culpa de nada, me comí un garrón impresionante".

Los famosos no son perfectos aunque, al ver a primerísimas figuras como Jorge Lanata, Eduardo Feinmann, Baby Etchecopar, Rodolfo Barili, Cristina Pérez, Juanita Viale o Marcelo Tinelli el público considere que no pueden cometer errores; ahora, una primerísima figura estuvo en televisión y contó, en primera persona, lo mal que la pasó. Hablamos de Silvio Soldán que, haciendo referencia al caso Mühlberger confesó en Intrusos su mala experiencia con Giselle Rímolo, la falsa médica que lo llevó a la cárcel y le hizo perder una fortuna.

Se equivocó

“Yo lo pagué muy mal y muy injustamente. Yo no decía vayan a verla o es la mejor, a mi me condenan fundamentalmente por una palabra ‘doctorcita’. Yo me comí un garrón impresionante: ¡fui a la cárcel, perdí una fortuna! Los artistas somos muy ingenuos, yo soy un tipo que me creo cualquier cosa. Me considero un gil, me creó todo”, arrancó diciendo el reconocido conductor que protagonizó dos de los éxitos más grandes de la televisión argentina: Grandes valores del tango y Feliz domingo para la juventud.

“Te puede hacer creer cualquier cosa”

El animador remarcó: “Para que haya un Mühlberger tiene que haber un Soldán. Es una gran ingenuidad, nosotros estamos predispuestos a creer siempre lo que nos dicen y más si es un médico. Te puede hacer creer cualquier cosa porque nosotros de eso no sabemos nada, especialmente yo”. Luego detalló que, por el consultorio de Rímolo, habrían pasado desde María Julia Alzogaray hasta el ex jefe de la Policía, lo cual demuestra el alto impacto que había conseguido con su trabajo.

Todo trucho

“Atendía a gente muy importante y resulta que era todo trucho. Yo no tenía la culpa de nada, no me llevé ni una moneda. Una persona hizo creer a todos que yo era el dueño de todo y un poco más hasta que aplicaba las inyecciones”, remarcó Soldán que tuvo que pasar varias semanas en la cárcel como consecuencia de la investigación policial que terminó condenando a Rímolo y liberándolo a él, aunque el costo, a nivel económico, como confesó, fue altísimo y le ocasionó una perdida irreparable.

Menos ingenuos

Jorge Rial, luego de oír su testimonio, agregó: “Hacían falta famosos, ingenuos que lo promocionen si no, no hay manera y yo reiteró: tiene que haber un Soldán acá”. Soldán aceptó esas palabras, confirmó el análisis del conductor y confesó que el peor damnificado del caso Rímolo fue él por el daño que todo el escándalo significó para su vida personal luego de cincuenta años de trabajo intachable en televisión y radio.

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