Este es el experimento cuántico que midió qué hay en el vacío

Especialistas se encargaron de analizar y medir "la nada misma"
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/05/02/este-es-el-experimento-cuantico-que-midio-que-hay-en-el-vacio/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-05-02T13:57:01-03:00">mayo 2, 2019</time></a>

Puede haber muchas formas de explicar lo que es el vacío o la nada misma, pero para entenderlo, debemos identificar dos formas de ver la realidad. Una de ellas es la “clásica”, a la que los científicos explican que es lo que vemos y sentimos, es decir, es eso que no tiene nada pero que sabemos que está. O sea, un espacio sin nada.

Pero hay otra realidad, la cuántica, algo un poco más complicado. Para tratar de resumirlo, sería algo como escalas subatómicas que no podemos detectar a simple vista, pero que está, existe y es. Por caso -cita el informe de la BBC Mundo– el vacío cuántico, “aunque logremos remover cualquier elemento del mundo clásico, como la luz o el calor, y no quede nada, de repente comenzarán a aparecer partículas que se pueden detectar por brevísimos instantes, como un fantasma”.

Así lo cita el informe que determina que aunque en el vacío cuántico aparentemente no hay nada, en realidad está lleno de partículas, energía y ondas que son apenas perceptibles y que aún hoy encierran muchos misterios. Pero los científicos ya han logrado detectar estas partículas, aunque ahora van por mas gracias a profesionales austríacos que podrían marcar un antes y un después en esta materia.

Se trata de un experimento del Instituto de Electrónica Cuántica de Austria, donde se afirma que se logró medir por primera vez las fluctuaciones que esas partículas generan en el espacio “vacío”. Es decir, como la sensación de que sabemos que hay un fantasma en algún lugar y ahora apenas podemos ver su presencia o partículas.

De la nada misma

Siempre nos han enseñado que la materia no se crea ni se destruye, es decir, que es imposible que algo surja de la nada, aunque con el nivel cuántico todo es distinto, porque sí es posible esto, como afirma a la BBC Mundo Cristina Benea-Chelmus, coatura del estudio e investigadora de ciencias aplicadas en la Universidad de Harvard. “Ocurre de manera espontánea, no podemos saber cuándo pasará, pero pasará”, deslizó.

En dicho experimento, Benea-Chelmus observó que las fluctuaciones en el vacío se propagan en el tiempo y en el espacio. En lo cuántico, cuando hablamos de espacio nos referimos a escalas nanométricas. Y cuando hablamos de tiempo, son períodos muy breves. Entonces, para medir las fluctuaciones, en ese experimento utilizaron pulsaciones de láser que duran 10-15 segundos.

Así, para lograr el “vacío puro” y así medir lo que ocurre ahí, la investigadora utilizó un dispositivo enfriado a una temperatura cercana al cero absoluto y del cual se bloqueó cualquier fuente de luz que pudiera “contaminar” esa pureza. “Esto es lo más cercano al vacío a lo que se puede llegar, no se puede superar ese límite”, dice Benea-Chelmus.

Dentro del dispositivo se colocó un cristal especial que reacciona ante las fluctuaciones del vacío, y al comprobar los cambios en las características del cristal, así y después de todo, este grupo de investigadores pudieron medir la nada misma. Hay que recordar que el vacío cuántico no es un lugar en el que no haya nada, solo que las partículas, las fluctuaciones y la energía que hay ahí son tan diminutas y tan efímeras que, por ahora, resulta imposible extraerlas o transformarlas.