Lula confesó que pedirá un régimen carcelario semiabierto

El expresidente de Brasil está en prisión desde abril del 2018.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/05/04/lula-confeso-que-pedira-un-regimen-carcelario-semiabierto/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-05-04T01:03:43-03:00">mayo 4, 2019</time></a>

Luiz Inácio Lula da Silva, expresidente de Brasil y quien está encarcelado desde abril del año pasado por corrupción, aseguró en las últimas horas que solicitará pasar al régimen semiabierto, al que tendría derecho en unos meses tras haber visto reducida su pena a 8 años y 10 meses de prisión.

“Lo voy a pedir. Quiero ir para casa. Ahora bien, si tengo que renunciar a seguir en la lucha por mi defensa, no tengo ningún problema en seguir aquí”, detalló el exmandatario. La entrevista saldrá a la luz en poco tiempo por Rede TV! y otros medios, pero antes el periodista que la realizó, Kennedy Alencar, difundió un breve fragmento en su blog.

Se trata de la segunda entrevista que ofrece Lula desde que fue detenido el 7 de abril del 2018 y luego de que hace dos semanas el Supremo Tribunal Federal (STF) le autorizara a hablar con los medios de comunicación. “Estoy obsesionado con probar la farsa judicial que me mantiene tras las rejas“, enfatizó.

Lula fue acusado de ser el beneficiario de un departamento tríplex en la ciudad de Guarujá que fue puesto a su disposición por constructoras para obtener contratos en Petrobras. Desde el comienzo de la causa, Lula se declaró inocente y además denunció una persecución política para impedir que la izquierda tome otra vez el poder en el país vecino.

El mes pasado, un tribunal de apelaciones de Brasilia disminuyó su condena de 12 años y un mes de cárcel a 8 años y 10 meses. Esa resolución podría beneficiarlo con un régimen semiabierto en poco tiempo por haber cumplido un sexto de su condena, según revelaron distintos juristas.

La defensa del líder de izquierda manifestó este viernes a través de un comunicado oficial que, después de encontrarse con Lula, se decidió “que serán analizados y requeridos todos los derechos que se desprenden” del fallo del tribunal de apelaciones, aunque no revelaron más detalles.

Sin embargo, este “esperanzador” panorama para Lula podría verse afectado por otra condena que pesa sobre sus espaldas. Y es que el exmandatario fue condenado en febrero pasado a otros 12 años y 11 meses de prisión por hacer reformas en otra propiedad, también a cambio de contratos con la petrolera estatal.