¿Prefieren volar “más barato” pero “más inseguro”?

A pesar de los últimos accidentes, la gente quiere volar más económicos.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/05/16/prefieren-volar-mas-barato-pero-mas-inseguro/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-05-16T10:46:05-03:00">mayo 16, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-05-16T10:59:35-03:00">mayo 16, 2019</time></a>

Muchas veces, aún en las condiciones más impredecibles, la gente prefiere ahorrar dinero como sea, incluso, si eso pone en riesgo la seguridad de uno mismo. Por eso, el factor económico es tan importante para los estadounidenses, que muchas veces lo ubican por encima de la seguridad aérea al momento de contratar un vuelo, según datos que se desprenden de un estudio llevado a cabo por una consultora.

De acuerdo al estudio llevado a cabo por Reuters e Ipsos, los usuarios en Estados Unidos “aún consideran que los precios de los boletos son el factor más importante a la hora de elegir un vuelo, lo que sugiere que los dos accidentes fatales de aviones Boeing 737 Max han tenido poco impacto en la confianza del consumidor”.

Según la encuesta de opinión, sólo la mitad de los adultos del país del norte aseguraron que están al tanto de los accidentes aéreos ocurridos en Indonesia y Etiopía que causaron la muerte de casi 350 personas. Mucho menos de la mitad -el 43%- citó al Boeing 737 Max como el avión involucrado, un claro signo de la desinformación o desinterés por este tipo de temas al menos acontecidos en otro país.

Además, después de los accidentes fatales que fueron noticia en todo el mundo y un dato que es de sumo interés para el fabricante Boeing, apenas el 3% reconoció que “el fabricante de la aeronave o el número de modelo era lo más importante para ellos a la hora de adquirir un boleto de avión”. Por el contrario, “el 57% (es decir, 6 de cada 10) aseguró que el precio del boleto era lo más importante”, cita el informe.

Del lado de la compañía, si bien no hicieron comentarios sobre las preferencias de los usuarios, remarcaron que la compañía está “comprometida en devolver al Max a los cielos de manera segura para que los pilotos, la tripulación, los reguladores y el público viajero tengan total confianza en este avión”. Desde Boeing reconocen que “tienen mucho trabajo que hacer para ganarse y recuperar la confianza de los clientes y del público volador en particular”, tal como deslizó el director Ejecutivo de Boeing, Dennis Muilenburg.

Tras la tragedia, el avión de pasajeros 737 Max de Boeing sufrió un duro revés en varias partes del mundo al dejar de operar rápidamente tras el accidente de Ethiopian Airlines, ocurrido sólo cinco meses después de un desastre similar en un vuelo de Lion Air. Al mismo tiempo, en el mundo bursátil, se desplomaron las acciones de Boeing que cayeron alrededor de un 18% desde el 10 de marzo.

Incluso, días atrás, el presidente Donald Trump aconsejó a la firma Boeing que “cambie el nombre del 737 Max por uno nuevo” porque “ningún producto ha sufrido como éste”. Acto seguido, un informe del Barclays Investment Bank concluyó que “probablemente una gran parte de los usuarios eviten el 737 Max durante un período prolongado”.