El papa Francisco y las traducciones de sus mensajes

Casi un millón de seguidores en Twitter en latín, y varios millones más en otras cuentas.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/05/17/el-papa-francisco-y-las-traducciones-de-sus-mensajes/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-05-17T07:11:56-03:00">mayo 17, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-05-17T07:59:09-03:00">mayo 17, 2019</time></a>

Francisco quizá nunca imaginó que su papado se iba a dar en medio de la explosión de las redes sociales donde hoy, los seguidores de la cuenta del Papa en latín @Pontifex_ln son casi 1 millón, tras ser lanzada en 2013. Además, su cuenta oficial @Pontifex, ya tiene 18 millones de personas pendientes de sus noticias.

Ante esto, la editorial vaticana LEV publicó el libro “Breviloquia Francisci Papae”, el cual se basa en el trabajo de la oficina de Cartas Latinas. En esta “Sección Latina” que depende de la Secretaría de Estado Vaticano escriben y traducen al latín varios tipos de documentos, entre ellos también los tuits publicados por la autoridad eclesiástica.

El titular de la oficina, monseñor Waldemar Turek, aseguró que “desde hace varios años traducimos al latín los tuits del Santo Padre, en una oficina donde somos siete personas encargadas de todo esto y cuyo objetivo es dar una ocasión de conocimiento más a los jóvenes que se interesan en la lengua latina, pero también permitir a personas más ancianas, que no tienen familiaridad con las redes sociales, seguir esta frontera”.

Asimismo, confió que en muchas ocasiones aparecen palabras nuevas, de modo que se usan “varios diccionarios del léxico latino reciente que nos sirven para expresar los contenidos de hoy”. Un ejemplo de ello se dio cuando hubo que traducir el término “tuit”, que significa “gorjeo”, y que finalmente quedó como “breviloquia”, es decir “breve composición”.

El mensaje más insistente

Días atrás, El Intransigente informó que luego de que el papa Francisco aterrizara en Bulgaria para dar su discurso frente a las autoridades del país, una vez más Bergoglio alzó su mensaje en defensa de los inmigrantes y los refugiados que golpean las puertas en las fronteras de toda Europa.

“No cerrar los ojos, no cerrar el corazón y no cerrar la mano. A ustedes, que conocen el drama de la emigración, permítanme sugerirles que no cierren sus ojos, su corazón y su mano -como está en su tradición- a aquellos que llaman a sus puertas”. Así invitó el Sumo Pontífice a los búlgaros en el marco de la reunión que mantuvo con las autoridades y la sociedad civil en la Plaza Atanas Burov en su primer día en Sofía. Sin embargo, sus palabras apuntaron a toda Europa, en un momento en que los misiles volvieron y con todo a la zona de Franja de Gaza.

Igualmente, el Papa resaltó que “Bulgaria se encuentra confrontada con el fenómeno de aquellos que buscan ingresar en el interior de sus fronteras, para escapar de las guerras y conflictos o la miseria, e intentando alcanzar de algún modo las áreas más ricas del continente europeo, para hallar nuevas oportunidades de asistencia o simplemente un refugio seguro”.