La bebé más pequeña del mundo ya goza de buena salud

Nació con apenas 243 gramos, no murió y hoy se repone saludablemente.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/05/30/la-bebe-mas-pequena-del-mundo-ya-goza-de-buena-salud/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-05-30T07:02:58-03:00">mayo 30, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-05-30T07:26:58-03:00">mayo 30, 2019</time></a>

Los bebés prematuros son todo un universo aparte. Pueden nacer con apenas un kilo o algo menos y sobrevivir a los peores pronósticos al ver la luz antes de tiempo. Pero parece casi un verdadero milagro que un ser humano de 243 gramos pudiera sobrevivir siquiera horas fuera de la panza de su madre. Este caso, desde ya, tiene un final feliz.

Hablamos del bebé más pequeño del mundo que ha logrado vivir casi milagrosamente y que ya abandonó el hospital cinco meses después de llegar al mundo en San Diego, California. Se llama Saybie y nació en diciembre pasado con 23 semanas y 3 días de gestación, con un peso de tan sólo 243 gramos. ¿Es esto posible? Sí, básicamente su peso era igual al de una manzana grande y para las autoridades del hospital Sharp Mary Birch, es la bebé más pequeña del planeta.

Según la CNN, Saybie fue dada de alta del hospital a principios de este mes con un peso de 2,54 luego de pasar un verdadero calvario y muchísimas dudas sobre sus reales chances de poder sobrevivir mucho tiempo en neonatología con tan poco peso, muy poco desarrollo del organismo y todas las chances de no lograr subsistir ante la amenaza de enfermedades de todo tipo.

En conferencia de prensa en el hospital, las autoridades recordaron que “después de experimentar complicaciones graves en el embarazo, la madre de Saybie dio a luz por cesárea de emergencia a las 23 semanas, 3 días de gestación en el útero. Los médicos dijeron que el parto prematuro era necesario después de que descubrieron que el bebé no estaba aumentando de peso y que la vida de su madre estaba en riesgo inmediato”.

Saybie fue catalogada como la recién nacida más pequeña del mundo por el Registro de Bebés Más Pequeños que mantiene la Universidad de Iowa. Según los registros del hospital, pesaba 7 gramos menos que el bebé más pequeño nacido antes que ella, en Alemania durante 2015. Si bien es posible que esto ocurra, es muy poco común que puedan sostenerse con vida con tan bajo peso.

Según afirman los neonatólogos, los bebés muy prematuros sufre infinidad de inconvenientes, como nacer con los pulmones no desarrollados en su totalidad y no poder respirar. De hecho, en el caso de Saybie no existía -y no existe- hasta el momento un tubo de respiración tan diminuto para ella, por lo cual hubo que readaptarlo y sortear la primera adversidad de todas: la respiración.

En casos como estos, casi todos los pronósticos son muy negativos. La asistencia de un bebé de estas características es total, y se lo debe sostener con vida con muchos tratamientos continuos y rogar que ningún contratiempo acabe con una salud tan frágil. Los médicos del hospital Sharp Mary Birch le dedicaron atención completa durante 5 meses, el tiempo que necesitó para sumar gramo por gramo hasta alcanzar la tan ansiada meta: los 2 kilos de peso y el alta definitiva.