Angola es gran productor de crudo y sufre la escasez de combustible

El caos es general. Los angoleños no pueden ir a sus trabajos por falta de transporte
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/06/09/angola-es-gran-productor-de-crudo-y-sufre-la-escasez-de-combustible/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-06-09T01:28:02-03:00">junio 9, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-06-09T07:37:17-03:00">junio 9, 2019</time></a>

Angola es un gran productor de crudo y sin embargo desapareció el combustible de las estaciones de servicio en el país. El pasado mayo fue el mes más crítico. La mayoría de los surtidores cerraron, y en los pocos establecimientos abiertos habían filas kilométricas. Conductores de autos y motos debían cargar bidones.

Tal como ocurre en la latinoamericana Venezuela, país con una de las mayores reservas petroleras del mundo, en la africana Angola esperan por horas para surtirse de gasolina, pero eso no garantiza el llenado, es posible que se agote por la alta demanda. Esas personas tienen la opción de comprar en el mercados negro con precios que triplican el costo oficial.

El caos se apoderó de las ciudades, con empresas y comercios sin empleados porque el transporte público y los taxis dejaron de funcionar. Además, el corte de suministro provocó apagones eléctricos. La mayor parte de las centrales utilizan combustible. El Gobierno de João Lourenço no pudo controlar la situación.

El Ejecutivo tardó dos días en despedir al presidente de Sonangol (petrolera estatal), Carlos Saturnino, nombrado por el propio Lourenço. Isabel dos Santos, hija del anterior presidente del país, Eduardo dos Santos, fue la última jefa de la empresa. Es un puesto clave en la política angoleña.

Angola produce 1,5 millones de barriles de petróleo diario, pero tiene una sola refinería. Produce solo el 20% del combustible que demanda el país, por eso importa el otro 80%. Debe pagar 4.000 millones de dólares al año para surtirse. Intentó construir una segunda refinería, pero el proyecto fue mal planificado. Con una inversión de 4.500 millones de dólares, abandonaron la obra.

El expresidente Eduardo Dos Santos (1979 – 2017) no vio la necesidad de hacer una refinería porque el país nadaba en petrodólares. Pagó los refinados que se necesitaban. “Esto es normal en estos países, su lógica consiste en exportar ­todo el crudo, lo que impide diversificar e invertir en el refino”, declaró Ángel Saz, director de ­ESADEgeo, para El País de España.

Pero con la caída del precio de petróleo en 2014 -época en la que también Venezuela sufrió por ser monoproductor-, los ingresos se hundieron y la economía angoleña también. La petrolera Sonangol no podía pagar la importación de los refinados. La suma de los pesares llegó con la devaluación del kwanza, moneda de ese país.

Los precios de carburantes también se dispararon. Sonangol se ve obligada a cobrar por estos productos menos de lo que valen. Muchos organismos y empresas públicas, que consumen el 40% del combustible del país, acumulan con la petrolera deudas de varios miles de millones de dólares. Una situación similar a la venezolana.

Por otro lado, la mayor parte de la producción de crudo de Angola está hipotecada a China. También ocurre en Venezuela. El país asiático ha financiado muchas edificaciones. Y alegan falta de divisas. Pero la política también juega. Se habla de un intento de boicot al Gobierno de Lourenço. MPLA es el partido que gobierna Angola desde la independencia y está dividido. Lourenço fue ministro de Defensa de Dos Santos y no mantiene buenas relaciones.