Dos muertos en Uganda por nuevo brote de ébola

Este viernes, la OMS decidirá si declara una emergencia internacional de salud pública
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/06/13/51927/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-06-13T19:52:46-03:00">junio 13, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-06-13T19:56:17-03:00">junio 13, 2019</time></a>

Dos pacientes de ébola fallecieron en Uganda tras contagiarse en la República Democrática del Congo. Un niño de cinco años murió el miércoles y este jueves su abuela. En la página web de la Organización de Naciones Unidas (OMS) se informa hay otro caso confirmado, un niño de 3 años de la misma familia, y uno sospechoso. Ambos están aislados en un hospital.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció, este jueves, 27 posibles contactos. “Los números están cambiando. En este momento estamos haciendo la lista de los que hayan podido estar en contacto con miembros de esta familia que ha dado positivo. Es importante que se les identifique, se les ofrezca la vacuna y se les haga un seguimiento durante 21 días”, explicó el portavoz Tarik Jasarevic.

En la misiva de la ONU se lee que la OMS y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) lanzaron un plan de respuesta de emergencia que sigue a meses de trabajo de prevención y educación sobre cómo evitar los contagios. Este viernes, la OMS decidirá si declara una emergencia internacional de salud pública. En dos ocasiones se decidió no declararlo, pero esta es la primera vez que el brote, que deja más de 1400 muertos, ha cruzado las fronteras de otro país.

Médicos Sin Fronteras (MSF) en su portal en internet define el ébola como una enfermedad potencialmente letal provocada por el virus del mismo nombre, y es una de las más mortíferas que se conocen para el ser humano. Hasta 2014, los brotes solían ser limitados –tanto geográficamente, afectando sobre todo a áreas remotas del ecuador africano, como en el número de afectados–.

Desde 2015 varios países de África occidental sufrieron una epidemia sin precedentes que llegó a las principales ciudades, cruzó fronteras y se saldó con casi 30.000 infectados y más de 11.000 muertos. Esta enfermedad fue identificada por primera vez en 1976, a raíz de brotes simultáneos en los pueblos de Nzara (Sudán) y Yambuku (Zaire, actual República Democrática del Congo).

El virus toma su nombre de un río congolés cercano a Yambuku. Desde entonces se han registrado 26 brotes epidémicos, mayoritariamente en el continente africano, con una mortalidad superior al 90% en sus cepas más letales. Estas son cinco, según su lugar de origen: Zaire (epidemia de 2014), Sudán, Bundibugyo, Reston y Taï Forest.

Su origen es desconocido, pero se considera que el reservorio más probable son los murciélagos de la fruta, señaló MSF. Lo que sí se ha determinado es que su transmisión se había producido tras la manipulación de cadáveres o ejemplares enfermos de chimpancés, gorilas, murciélagos, monos, antílopes o puercoespines infectados.

El Ébola no se transmite por el aire: el contagio entre seres humanos se produce por contacto con fluidos corporales, como la sangre, el sudor o el semen. Infecta a aquellos que tratan directamente con los enfermos, a quienes les cuidan, alimentan e hidratan. Se calcula que cada enfermo transmite la enfermedad a otras dos personas.

La manipulación de los cadáveres es un momento de alto riesgo para la propagación. Este asunto, en culturas cuyos ritos funerarios se basan en el amortajamiento de los muertos personalmente por sus seres queridos, es uno de los desafíos para las actividades de sensibilización en las comunidades.