Alerta mundial por el aumento del enriquecimiento de uranio en Irán

El presidente iraní, Hasán Rouhaní, ha asegurado que no quiere una guerra con Estados Unidos.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/07/07/alerta-mundial-por-el-aumento-del-enriquecimiento-de-uranio-en-iran/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-07T22:21:34-03:00">julio 7, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-07T22:21:36-03:00">julio 7, 2019</time></a>

El Gobierno de Irán confirmó este domingo que comenzará en las próximas horas a enriquecer uranio 235 a un nivel prohibido por el acuerdo sobre su programa nuclear de 2015, y amenazó con liberarse de otras obligaciones en los próximos 60 días. La República Islámica aumentará el nivel de pureza superior al 3,67%, declaró Behruz Kamalvandi, portavoz de la organización de energía atómica de ese país.

Según la agencia AFP, un asesor del guía supremo iraní indicó que las necesidades del país para sus “actividades pacíficas” correspondían al uranio enriquecido al 5%, un nivel lejos del 90% necesario para la fabricación de una bomba atómica. Teherán afirmó que su decisión de liberarse paulatinamente de algunos de sus compromisos solo busca salvar el acuerdo nuclear iraní firmado en Viena en julio de 2015, suscrito por Rusia, China, Francia, Reino Unido, Alemania y Estados Unidos (rompió el convenio en 2018).

El secretario de Estados de EE.UU, Mike Pompeo, amenazó a Irán en su cuenta Twitter con “más aislamiento y sanciones”, que se sumarían a las ya asfixiantes las medidas económicas impuestas por la Casa Blanca. El presidente Donald Trump recomendó a Irán que “tenga cuidado” porque “enriquece (uranio) por alguna razón, y no les diré cuál es esa razón, pero no es buena””, dijo el mandatario a periodistas en Morristown, Nueva Jersey.

Los gobiernos de Londres y Berlín emitieron comunicados por separado para recordarle a Teherán sus compromisos con el acuerdo y revoque su decisión. Esas naciones están en contacto “con las otras partes” involucradas para decidir una respuesta a la decisión iraní. El viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, amenazó el domingo con liberarse de otras obligaciones en materia nuclear, sin precisar cuáles, en septiembre, a menos que se encuentre una “solución” con las naciones vinculadas al convenido para resolver sus peticiones.

Las sanciones de EE.UU. implican la prohibición de comprar crudo iraní, lo que ha impactado en sus exportaciones y, por ende, en la economía. Los islámicos quieren que Europa le exija a la Casa Blanca a acatar el tratado nuclear. Araghchi recordó que Irán podía dar marcha atrás en cualquier momento si se satisfacían sus solicitudes. Además, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, dijo que la supervivencia del acuerdo de Viena dependía de los europeos.

El funcionario aseguró que Londres, Berlín y París podrían solucionar el conflicto. Tras 12 años de crisis por el programa nuclear iraní, los islámicos se comprometieron a no hacerse con la bomba atómica y a limitar drásticamente sus actividades nucleares, solo si se retiraban las sanciones internacionales que malograban su economía. El presidente de EE.UU. de ese entonces, Barack Obama, aceptó la propuesta.

Trump justificó la salida de este pacto al acusar a Irán de seguir dotando su arma atómica y perjudicar al Medio Oriente. Los islámicos negaron esas acusaciones. La reimposición de sanciones estadounidenses hizo huir a las empresas extranjeras que habían empezado a regresar, y hundió su economía. A eso se le sumó el llamado del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a los europeos de imponer “duras sanciones” a su enemigo Irán.