Brasil: el Congreso comenzará el debate sobre la polémica reforma jubilatoria

Se espera que la votación se prolongue por un plazo de 24 horas.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/07/10/brasil-el-congreso-comenzara-el-debate-sobre-la-polemica-reforma-jubilatoria/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-10T13:54:14-03:00">julio 10, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-10T14:00:32-03:00">julio 10, 2019</time></a>

La inflación registrada en la economía brasileña tuvo un aumento en junio de apenas 0,01%, con respecto al mes de mayo. Una cifra que demuestra el estancamiento financiero del cual no ha salido, luego de la recesión de 2015-2016. Por estos, y otros, argumentos, el Gobierno de Bolsonaro se encuentra urgido de lograr la aprobación de esta controversial reforma en las pensiones jubilatorias, su gran propuesta para salir del déficit fiscal.

Según el instituto oficial de estadísticas IBGE, durante el primer semestre, el índice (IPCA) tuvo un alza del 2,23%, similar al mismo periodo de 2018; y en el acumulado de dicho año registró un total de 3,37%. En base a estos datos, la evolución en estos últimos doce meses se encuentra por debajo de la meta definida por el Banco Central para este año, del 4,25%. El año pasado ocurrió lo mismo, al registrar una inflación de 3,75% y un poco menos en el 2017, con una cifra de 2,95%.

Por estos números el Gobierno de Bolsonaro necesita la aprobación de su mayor promesa para reflotar la economía brasileña. El BCB no escuchaba los clamores para recortar su tasa básica en la búsqueda por incentivar el consumo y la inversión, debido a que objetaba que las demoras en la aprobación de las políticas del ajuste fiscal podrían llevar al riesgo de conseguir una mayor inflación.

Sin embargo, esta postura del Banco Central estaría cerca de cambiar por el debate que comenzó este martes en el Congreso con respecto a esta ansiada reforma. Asimismo, por la polémica decisión que deberán tomar los parlamentarios se prevé que la sesión pueda prolongarse por 24 horas. “Vamos hasta la madrugada o hasta cuando sea necesario”, declaró el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia. Los opositores a esta maniobra económica lanzada por el presidente, Jair Bolsonaro, buscarán impedir la votación de un proyecto que ya ha sido alterado en una comisión parlamentaria.

A pesar de algunas modificaciones en los puntos claves en la reforma jubilatoria, todavía se mantiene una meta de ahorro fiscal calculado en un billón de reales (aproximadamente 265.000 millones de dólares) en diez años. Desde que llegó al poder en enero Bolsonaro ha mantenido su promesa de lograr la reglamentación de este proyecto. El mandatario ha buscado calmar la confusión de los mercados internacionales ante los problemas internos de su administración.

Uno de los puntos claves de la reforma es modificar la edad mínima para el acceso a la jubilación. En Brasil, hasta ahora, esto no es un requisito. De aprobarse sería de 62 años para las mujeres y 65 para los hombres. Una de las propuestas de mayor polémica, ya retirada por el consejo parlamentario, pedía sustituir el actual sistema de reparto para que se adopte un sistema de diez años de un régimen de capitalización. Lo que significaba que la jubilación de un trabajador dependería de lo que pudiera ahorrar en el transcurso de su vida laboral.

Frente a este debate, que ya viene desde hace meses, Bolsonaro vivió su primera huelga general. Sobre este proyecto Vagner Freitas, presidente de la Central Única de los Trabajadores, se había expresado en contra de la modificación. “La CUT no concuerda con la narrativa de que las jubilaciones sean el principal problema económico de Brasil. El problema de Brasil es que no hay un proyecto de política económica”, refirió antes del paro nacional. El mandatario de ultraderecha necesita de esta legislación para hacer reflotar su mandato y combatir el déficit fiscal de este país.