Las alarmas se activan en el Golfo Pérsico: Reino Unido envió un buque de guerra

Fuente: NA

Ahora Estados Unidos no es el único que tiene un conflicto con el régimen islámico.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/07/12/las-alarmas-se-activan-en-el-golfo-persico-reino-unido-envio-un-buque-de-guerra/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-12T18:43:39-03:00">julio 12, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-12T18:43:40-03:00">julio 12, 2019</time></a>

Después del incidente con la marina iraní registrado hace dos días, los británicos anunciaron este viernes el despliegue de un segundo barco de guerra en esta zona del Medio Oriente. Según Londres, los Guardianes de la Revolución (ejercito ideológico de Irán) intentaron impedir este miércoles el paso de un petrolero del país europeo por el estrecho de Ormuz, la principal ruta del petróleo en esta región.

El “HMS Duncan” se dirige al Golfo para relevar a la fragata “HMS Montrose” en el lugar y seguir garantizando la libertad de navegación en esta zona”, dijo un portavoz del Gobierno británico. Según lo informado por una fuente de defensa, esta rotación de los buques ya se encontraba programada, aunque todavía se desconoce por cuánto tiempo estarán en la zona. Esta fuente gubernamental agregó que la tensión entre ambos países se encuentra en su escala máxima, al punto de que las compañías que operan en la región fueron alertadas ante cualquier conflicto.

La República Islámica ya estaba desde antes en un claro conflicto con Estados Unidos, desde que Teherán derribó un dron estadounidense, así como el ataque a varios buques petroleros en esta misma región. Pero ahora la tensión se traslada a uno de los países firmantes del acuerdo nuclear, uno por el que todavía luchan para que Irán se mantenga en él. El incidente ocurrió el pasado miércoles cuando la marina militar iraní intentó, según el Reino Unido, “impedir el paso” del petrolero británico “British Heritage“, en el estrecho de Ormuz.

El “HMS Montrose“, que llegó a su rescate, debió “lanzar advertencias verbales” a los barcos iraníes para que se retiraran, agregó el Ejecutivo británico. La flota islámica negó lo sucedido. Esta compleja situación se da luego de que el presidente iraní Hasan Rohani advirtiera ese mismo día a Londres con “consecuencias”, luego de que el país europeo interceptará un buque petrolero de procedencia iraní, el “Grace 1“, en Gibraltar.

El pasado 4 de julio este barco petrolero fue capturado por las autoridades de Gibraltar (extremo sur de España). En el operativo participó un destacamento de la Marina Real británica. La sospecha, por parte de Gibraltar, nace en la relación que tiene Irán con Siria puesto que consideran que la región islámica intentó entregarle petróleo de manera ilegal al régimen de Bashar al-Assad. El hecho fue denunciado como un acto de “piratería” por el país europeo. Este incidente tendría sentido, ya que Siria ha sido sancionado por Europa, así como Irán lo ha sido por parte de Estados Unidos.

De acuerdo a la información revelada por el jefe del gobierno del territorio británico, Fabian Picardo, el buque interceptado contenía 2,1 millones de barriles de crudo. El incidente no terminó allí. La policía de Gibraltar detuvo el pasado viernes a dos oficiales del “Grace 1” de nacionalidad india. Antes de eso, precisamente el jueves, ya habían arrestado al capitán y el primer oficial, también de este país.

Desde que Estados Unidos salió del acuerdo nuclear en mayo de 2018, las tensiones con Irán se han incrementado. A esto se le suma la decisión de este último de desobedecer sus responsabilidades de este tratado, como mantener al límite las reservas de uranio poco enriquecido, algo que pasó por alto y ya superó dicha barrera a principios de julio. Washington y Teherán se han acusado mutuamente de ser los problemáticos en este conflicto.

La Casa Blanca confirmó este jueves su intención de formar una coalición internacional para escoltar los buques petroleros en el Golfo, pero la región islámica responsabiliza a Estados Unidos de ser el principal saboteador en cada situación que se registra en el Medio Oriente. Irán denunció que Washington busca “causar un shock petrolero” a través de la imposición de las severas sanciones económicas, así como el embargo a todas sus exportaciones de petróleo. Sobre esta “operación internacional” planteada por el Gobierno de Donald Trump, el general Mark Milleya dijo que podría ejecutarse “en las próximas semanas”.