¿Renace el miedo en Nueva Orleans por el recuerdo del huracán Katrina?

El presidente Donald Trump ya declaró el estado de emergencia.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/07/12/renace-el-miedo-en-nueva-orleans-por-el-recuerdo-del-huracan-katrina/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-12T15:44:53-03:00">julio 12, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-12T16:25:16-03:00">julio 12, 2019</time></a>

La tormenta tropical Barry se está incrementando y se espera que para la noche de este viernes o a primera hora del sábado se convierta en huracán. La devastación que dejó Katrina en el 2005 aún sigue presente en la ciudad y en el recuerdo de quienes la sufrieron y todavía se están recuperado de aquella catástrofe. Según información del Centro Nacional de Huracanes (NHC), la fuerza de los vientos ha aumentado a 80 kilómetros por hora.

La situación ha llegado al punto de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya decretó el estado de emergencia por los fuertes vientos que se esperan para el inicio de este fin de semana. Según la NHC, se prevé “inundaciones potencialmente mortales” en la región costera de Nueva Orleans. Igualmente, informaron que el alcance de la tormenta llegaría este sábado a la costa de Luisiana.

“Va a ser un episodio de lluvia extrema que afectará a gran parte de Luisiana”, dijo el gobernador del estado sureño, John Bel Edwards. Por su parte, la alcaldesa de Nueva Orleans, LaToya Cantrell, advirtió a los ciudadanos que “revisaran sus planes y kits de suministro y que estuvieran alerta de los últimos pronósticos”. Asimismo, agregó en un mensaje en su cuenta de Twitter que “por favor, estén preparados, sean cuidadosos y manténganse a salvo”.

Trump decretó esta medida el jueves por la noche. De esta forma, los agentes federales tienen el permiso para participar en las tareas de emergencia. El mandatario estadounidense instó a los residentes de las zonas afectadas a seguir las instrucciones de las autoridades oficiales y a que “estén preparados”. Desde el jueves a la noche, el ojo de la tormenta se encontraba a 145 kilómetros al sureste de la desembocadura del río Mississippi.

En declaraciones para la AFP, residentes de Nueva Orleans expresaron su temor a que vuelva a ocurrir una catástrofe similar a la del 2005. “Estoy un poco nerviosa”, dijo Lorraine Jones, quien tuvo que asistir a una reunión en su fraternidad universitaria para sentirse más “segura, pero si empeora la situación, nos moveremos”, agregó. Los comercios se prepararon colocando bolsas de arena alrededor de la estructura, o blindando sus ventanas para evitar destrozos por los fuertes vientos.

El miedo también pasa por la posibilidad de que el río Mississippi (en Nueva Orleans) sobrepase los diques. En la noche del jueves el nivel de este era de 4,9 metros, cifra que está a sólo 30 centímetros de una posible inundación. Barry podría empujar las olas desde el Golfo entre 60 y 120 centímetros, según la AFP, por lo que las aguas del río podrían superar las barreras de seis metros de altura, que están hechas para proteger a la ciudad y a sus 400.000 habitantes.

El huracán Katrina ha sido la tragedia natural más letal y costosa (150.000 millones de dólares) en la historia de este país. Luisiana y partes de Mississippi y Alabama también fueron golpeadas. El 80% de Nueva Orleans se inundó, dejando 1.8000 muertos. El pasado jueves, Barry dejó a 16.500 usuarios sin energía eléctrica, según Entergy Louisiana. Está previsto que Barry se convierta en huracán, y de ser así será el primero de una temporada que va desde junio a noviembre.