Nuevo bombardeo del régimen sirio en Idlib mata a 15 civiles

Tomado de la página web de la ONU.

Al menos seis niños y una mujer embarazada murieron en los ataques.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/07/13/nuevo-bombardeo-del-regimen-sirio-en-idlib-mata-a-15-civiles/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-13T20:23:59-03:00">julio 13, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-13T20:32:57-03:00">julio 13, 2019</time></a>

El noroeste de Siria se mantiene bajo fuego. Al menos 15 civiles, incluidos seis niños, murieron el sábado en nuevos bombardeos en la región de Idlib, ciudad controlada por los yihadistas. El régimen de Bashar al Assad y su aliado ruso pretenden tomar las riendas de la zona. Después de medianoche, las bombas rusas alcanzaron un campamento informal de desplazados cerca de Jan Sheijun, indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Ocurrieron dos ataques. En la medianoche del sábado mataron, al menos, a ocho civiles, cuatro de ellos niños, según OSDH. Eran habitantes del norte de la provincia vecina de Hama, que ya habían huido de la violencia en su región. Ese fue el primero. El segundo ocurrió a la mañana de ese mismo día. Un hombre y una mujer embarazada fallecieron en la localidad de Kefraya, en el este de Idlib.

Según el director del grupo de activistas, Rami Abdel Rahman, los bombardeos dejaron diez heridos. AFP reportó que uno de sus corresponsales vio a cascos blancos -socorristas que intervienen en zonas no controladas por el régimen- recoger los cuerpos de una mujer y un feto ensangrentado con una parte del cordón umbilical. La ONG no pudo precisar si Kefraya fue el objeto de bombardeos del régimen o del aliado ruso.

El OSDH, que dispone de una gran red de fuentes en Siria, determina a los autores de los ataques a partir del tipo de avión usado, del lugar del ataque, de los planes de vuelo y de las municiones utilizadas. En el norte de la provincia de Hama, cuatro civiles, entre ellos un niño, murieron por disparos de artillería, según el OSDH. Desde finales de abril, los bombardeos se intensificaron en Idlib y sus alrededores.

En esa ciudad viven tres millones de personas, muchas de ellas desplazadas desde otras regiones del país en guerra Idlib sigue dirigida por los yihadistas del grupo Hayat Tahrir al Sham (HTS, exrama siria de Al Qaida). Otras facciones rebeldes y yihadistas también están presentes. Desde 2011, la guerra en Siria causó ya más de 370.000 muertos.

El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó el viernes pasado los ataques aéreos en curso que afectan a civiles en el noroeste de Siria, incluidos los que se encuentran en instalaciones médicas y trabajadores médicos. Según informes, varios centros de salud fueron atacados ayer, incluido un hospital en Maarat al Numan, uno de los hospitales más grandes de la zona y cuyas coordenadas se habían compartido a través de un mecanismo de Naciones Unidas para aliviar el conflicto.

“La infraestructura civil , incluida las instalaciones médicas, debe estar protegida. Las partes en el conflicto deben respetar sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario. Los perpetradores de violaciones graves del derecho internacional humanitario deben rendir cuentas”, expresó Guterres en un comunicado. Reiteró su llamado urgente para que se mantenga el memorando de entendimiento de septiembre de 2018 sobre Idlib.