Ataque a Siria: 37 personas mueren en un bombardeo ruso

Fuente: NA

El Gobierno soviético niega que hayan sido ellos.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/07/22/ataque-a-siria-37-personas-mueren-en-un-bombardeo-ruso/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-22T15:01:28-03:00">julio 22, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-07-22T15:01:29-03:00">julio 22, 2019</time></a>

En la provincia de Idlib (noroeste de Siria) las fuerzas del régimen de Bashar al Asad y su aliado, Rusia continúan golpeando con toda su fuerza militar los últimos bastiones de los rebeldes sirios. Una nueva escalada de violencia se ha registrado en este zona en manos de los yihadistas de este país, según lo reportó la ONG, Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). Sin embargo, el Kremlim niega haber sido partícipe de este trágico incidente.

Este lunes al menos 37 personas murieron en un nuevo bombardeo ruso contra esta localidad. Las bombas golpearon un mercado de Idlib en una nueva jornada de violencia en este territorio opositor al gobernante sirio. Alepo, Hama y Lataquia también han sido atacadas, debido a que todavía siguen en manos de las fuerzas rebeldes. Desde abril las fuerzas de Al Asad y las rusas han abatido sin tregua esta provincia siria.

Sin embargo, los soviéticos han rechazado toda responsabilidad de este último ataque. “Las declaraciones de representantes anónimos de la organización Cascos blancos, financiada por el Reino Unido y Estados Unidos, sobre supuestos ataques aéreos rusos contra un mercado en Maaret al Numan son falsas”, indicó el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado, citado por la agencia NA. De acuerdo al reporte de la ONG ya mencionada, los bombardeos también afectaron los edificios de la zona.

Toda esta región no se encuentra en manos de Damasco, por el contrario, pertenece a yihadistas del grupo Hayat Tahrir al Sham (HTS, ex rama siria de Al Qaida), así como a otras facciones rebeldes. En este último bombardeo murieron 35 civiles, mientras que otras dos personas aún no han sido identificadas, según afirmó la OSDH. Esta organización determinó que se trata de aviones rusos por el tipo de aeronaves utilizadas para el ataque. Otra de las razones que permiten conocer si son del régimen de Al Asad o no, son las municiones que utilizan.

Las rutas de vuelos y el lugar abatido, también ayudan a determinar que fueron los rusos los responsables de este último ataque aéreo. Sin embargo, el Gobierno soviético acusa a los Cascos blancos de profesar falsas declaraciones sobre lo ocurrido. Este lunes, un fotógrafo colaborador de la AFP pudo constatar como un miembro de esta organización, de la mano de los ciudadanos, hacía sus tareas de rescate, como el transporte de los heridos.

Asimismo, los Cascos blancos informaron sobre el deceso de uno de sus voluntarios. Además, la OSDH reportó que 100 personas resultaron heridas. El ataque de este lunes, fue previo a otro registrado este domingo en la misma provincia de Idlib, donde 18 personas murieron, también por los bombardeos rusos. Las estadísticas de víctimas por esta nueva escalada de violencia ya llega a 650 civiles, de acuerdo al Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Pero eso no es todo. Según la ONU, 330.000 han sido desplazados a causa de esta guerra que parece estar lejos de terminar.

El Vaticano, el cual se ha involucrado para buscar la paz en Siria, dio a conocer que este mismo lunes dos cardenales se reunirán con Al Asad en Damasco. Un comunicado de la Santa Sede reseña una carta del papa Francisco en la que expresa su “profunda preocupación por la situación humanitaria en Siria, en particular por las dramáticas condiciones que vive la población civil en Idlib“.