"Nunca un país había sido tan robado como Brasil en la era del PT"

El presidente brasileño lanzó un duro comentario contra el partido de Luiz Inácio Lula da Silva.

Desde enero de este año Jair Bolsonaro se encuentra en el poder del gigante sudamericano. A pesar de su política controversial y conservadora, es uno de los mandatarios que no piensa dos veces al momento de emitir declaraciones. En esta oportunidad, el exmilitar fue tajante sobre la herencia económica que contrajo de gobiernos pasados, principalmente de aquellos gobernantes pertenecientes al Partido de los Trabajadores.

En un mensaje en su cuenta de Twitter, Bolsonaro mencionó que durante la época en la que gobernó el PT (2003-2016), Brasil “nunca (…) había sido tan robado” en referencia a un “proyecto de poder y enriquecimiento” por parte de los dirigentes de dicho espacio político. El partido que comandó el expresidente Lula da Silva y luego Dilma Rouseff es totalmente opuesto al pensamiento de ultraderecha del actual mandatario.

Bolsonaro es un político opuesto a las ideas socialistas y de izquierda que caracterizan al Partido de los Trabajadores y siempre resalta esa diferencia entre ambos extremos. Sin embargo, es una realidad el retroceso en la economía de Brasil que dejó la última recesión ocurrida entre 2015 y 2016, años en los que se encontraba como presidenta Rousseff.

“Hasta la fecha, el Estado ha gastado 9.9 mil millones de dólares en compensación y pensiones pagadas a amnistías ‘políticas'”, dijo Bolsonaro en un tuit publicado este domingo. “El dinero duramente ganado de las personas ordenadas y trabajadoras fue para pagar a 39.370 defensores de la democracia llamados perseguidos y autodenominados”, agregó el mandatario brasileño.

Recientemente, un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) destaca el deterioro en la economía del vecino país. Brasil cerraría este año con una débil expansión de 0,8%, muy lejos de las economías más fluctuantes, como las de Perú, Colombia y Chile. Es por esto que Bolsonaro necesita que la polémica reforma en las jubilaciones sea aprobada por el Congreso.

El Parlamento debe volver a las discusiones sobre este proyecto de ley en las próximas semanas, luego de tomarse un breve receso. Desde que llegó al poder el actual presidente, la promesa de implementar esta reforma jubilatoria ha sido uno de sus máximos pilares. Si esta se llega a aprobar, Brasil lograría una meta de ahorro fiscal calculado en un billón de reales (aproximadamente 265.000 millones de dólares) en diez años.

Pese a que ha recibido una pesada herencia de aquella recesión, Bolsonaro también ha sido criticado duramente en estos últimos días por la cantidad de familiares que ha instalado en cargos gubernamentales. Según un estudio del diario brasileño O Globo, hay 102 miembros del “clan Bolsonaro” en algún espacio de la política de Brasil.

A esta polémica, también se le suma la relacionada con la problemática en la Amazonía. El presidente se ha visto involucrado en un conflicto con el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) por datos que muestran que en junio hubo un aumento del 88% en la deforestación de la selva amazónica respecto al mismo periodo del año pasado. El hecho de que esta información haya sido revelada no fue del agrado del mandatario e hizo que destituyeran al supervisor de esta institución, Ricardo Galvao.

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