Cinco millones de cerdos afectados en Asia por la peste porcina

Camboya, China, Corea del Norte, Laos, Mongolia y Vietnam padecen el brote.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/08/09/cinco-millones-de-cerdos-afectados-en-asia-por-la-peste-porcina/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-09T21:28:22-03:00">agosto 9, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-09T21:39:15-03:00">agosto 9, 2019</time></a>

Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), cinco millones de cerdos han muerto o han sido sacrificados en Asia debido a un brote de peste porcina africana, la cual es viral y contagiosa. Afecta a los cerdos domésticos y salvajes. Se detectó por primera vez en el continente asiático, hace un año.

No es peligrosa para los humanos. La peste porcina es una enfermedad que causa hasta el 100% de mortalidad en los cerdos, lo que lleva a graves pérdidas económicas. Está presente en Camboya, China, Corea del Norte, Laos, Mongolia y Vietnam, y en algunos de estos países se ha perdido hasta el 10% de la población total de cerdos. Otros países de la región están intensificando los esfuerzos.

Con el apoyo de la FAO, se preparan para evitar una mayor propagación de la enfermedad. No existe una vacuna disponible. “Los países deben estar atentos en las fronteras (terrestres, marítimas o aéreas) para evitar la entrada y propagación de la enfermedad a través de la introducción de cerdos infectados o productos de cerdo contaminados”, recomendó la ONU.

El Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas publicó el jueves pasado su informe sobre La Tierra y el Cambio Climático, en el que destaca la disponibilidad, el acceso, la nutrición y la estabilidad de los alimentos. “La seguridad alimentaria se verá cada vez más afectada (…) la disminución del rendimiento agrícola, especialmente en los trópicos, con el aumento de los precios”, se lee en la nota de prensa publicada en el portal de la ONU en español.

Además, está la reducción de la calidad de los nutrientes y las interrupciones de la cadena de suministro. “Veremos diferentes consecuencias en diferentes países, pero habrá un impacto más drástico en los países de bajos recursos en África, Asia, América Latina y el Caribe”, aseguró Priyadarshi Shukla, una de las autoras del informe. La recomendación es comer más verduras y desperdiciar menos.

El estudio destaca que actualmente alrededor de un tercio de la comida se pierde o se desperdicia. Las causas difieren entre países desarrollados y en desarrollo, pero reducir su ocurrencia disminuiría las emisiones de gases de efecto invernadero y la inseguridad alimentaria. “Algunas dietas requieren más agua y más tierra, y causan más emisiones de gases que aumentan el calentamiento global”, indica el informe.

Las dietas balanceadas con más alimentos a base de granos, legumbres, frutas y verduras y con alimentos animales producidos de manera sostenible, “presentan oportunidades para limitar el cambio climático”, indicó la experta Debra Roberts. En el análisis también se asegura que hay maneras de abordar los riesgos y reducir las vulnerabilidades en los sistemas de producción y distribución de la comida y de gestión de la tierra.