Trump cambió su opinión sobre el endurecimiento del control de armas

El mandatario apunta a enfermos mentales, pero la mayoría de los tiradores no tienen problemas psicológicos.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/08/22/trump-cambio-su-opinion-sobre-el-endurecimiento-del-control-de-armas/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-22T20:38:41-03:00">agosto 22, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-22T21:00:09-03:00">agosto 22, 2019</time></a>

Pasada la novedad por las masacres en Texas y Ohio, el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que todas las personas “mentalmente estables” deberían poseer fácilmente armas de fuego. A inicio se agosto había dicho que endurecería el control armamentista. A juicio del mandatario, el problema está en la gente que compra los artefactos, no en la venta.

Se volvió a enfocar en la condición psicológica de las personas. “Quiero armas en manos de personas que son mentalmente estables y que las puedan conseguir fácilmente”, dijo Trump a los periodistas el pasado miércoles. Pero “gente que está loca, gente que está enferma, no quiero que ellos puedan conseguir un arma”. Reportes estadounidenses apuntan que la mayoría de los autores de tiroteos no sufrían de desequilibrios mentales.

Trump conversó esta semana con el director de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), Wayne LaPierre. Y trascendió en los medios de Estados Unidos que el republicano prometió que no presionaría al Congreso sobre una ley para endurecer la verificación de antecedentes a compradores de armas. “No dije nada sobre eso”, desmintió a la prensa. “Solo hablamos de conceptos”, afirmó.

La NRA hace lobby político, cuestión habitual en EE.UU. Y fue el mayor donante a la campaña presidencial de Trump en 2016, con 30 millones de dólares. Trump prometió a la asociación que tendrían “un amigo en la Casa Blanca“. “El arma no aprieta el gatillo, una persona lo hace”, dijo el mandatario al recordar un viejo eslogan de ese gremio. “Ya tenemos controles de antecedentes muy fuertes, pero vamos a llenar algunos de los huecos (en la legislación), por ejemplo en la frontera”, añadió.

Manifestó que le preocupa que la oposición exija controles más exhaustivos de los que él está dispuesto a aceptar. Advirtió que se entraría en “un debate peligroso” porque violaría de la Segunda Enmienda de la Constitución que protege el derecho a portar armas. La NRA defiende este concepto a capa y espada. Se niega a cualquier legislación que endurezca el control de armas en EE.UU., al considerar que podría desembocar en la confiscación de arsenal.

Luego de la masacre en la escuela secundaria Stoneman Douglas de Parkland, de 2018, que dejó 17 muertos y generó un fuerte movimiento estudiantil, Trump ofreció como alternativa el aumento de la edad mínima para comprar un rifle semiautomático o la prohibición de unos dispositivos que aceleran el disparo. También planteó que los docentes estuvieran armados durante las clases.

El Congreso estadounidense no asumió el tema con la rigurosidad que demanda la coyuntura y se desvió en otros temas. Ahora que se vuelve a demandar atención, Trump dejó claro que apoyará a la NRA. En 2020 se celebrarán nuevas elecciones y quizás su aliado ya tiene listo un nuevo aporte. En Texas y Ohio murieron 31 personas y decenas fueron heridas entre el 2 y 3 de agosto. El investigado como autor de la masacre, Patrick Crusius, emitió en las redes sociales un manifiesto xenófono y racista contra los mexicanos.