Devastación en las Bahamas tras el paso del huracán Dorian

Se estima que llegue a la costa este de Florida la noche del miércoles.

El huracán Dorian avanza lentamente hacia la costa sureste de Estados Unidos como una peligrosa tormenta de categoría 2 tras dejar al menos siete muertos e importantes daños materiales en las Bahamas. Durante la madrugada del martes la tormenta había registrado muy poco movimiento luego de golpear con fuerza el norte de la isla.

En ese momento el huracán fue degradado de categoría en la escala de Saffir-Simpson. Y si bien el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC por sus siglas en inglés) pronosticaba un debilitamiento gradual, se esperaba que siguiera siendo un huracán muy poderoso durante el próximo par de días o incluso el resto de la semana.

Dos personas fallecieron en el hospital el martes a consecuencia de sus heridas, sumándose a los cinco muertos que se habían contabilizado hasta el momento, según anunció el primer ministro Hubert Minnis en rueda de prensa. “Podemos anticipar que habrá más fallecidos. Son informaciones preliminares”, indicó el dirigente.

El NHC, con sede en Miami, explicó en su último boletín que el centro de la tormenta “avanzará peligrosamente hacia la costa este de Florida y la costa de Georgia el miércoles por la noche”. Imágenes aéreas de la isla Gran Ábaco emitidas por CNN mostraron escenas de daños catastróficos, con centenares de viviendas sin techo, autos volcados, enormes inundaciones y escombros por todos lados.

“Esta es una crisis de proporciones épicas, quizás la peor que jamás hayamos vivido”, expresó Dames. Las pistas del Aeropuerto Internacional de Gran Bahama, en Freeport, estaban bajo agua lo que complica los esfuerzos de rescate. El sitio web Bahamas Press publicó un video de la inundación del Rand Memorial Hospital de Freeport, y dijo que los pacientes debieron ser evacuados.

La Guardia Costera de Estados Unidos envió helicópteros MH-60 Jayhawk a la isla Andros, ubicada al sur del archipiélago, para ayudar con las tareas de búsqueda y rescate, mientras que los pobladores atrapados en sus hogares inundados hacían llamados desesperados. “Puede que Estados Unidos tenga un poco de suerte respecto al huracán Dorian, pero, por favor, no bajen la guardia”, dijo a través de Twitter el presidente Donald Trump. “Mientras se dirige a la costa, ¡pueden ocurrir cosas muy malas e impredecibles”, agregó.

Las autoridades declararon el estado de emergencia en gran parte de la costa este del país, donde millones de habitantes podrían estar en la trayectoria de Dorian. El Pentágono indicó que 5.000 miembros de la Guardia Nacional y 2.700 militares en servicio estaban listos para intervenir en caso de necesidad. Por su parte, en Florida los residentes hacían acopios para atender a las víctimas del archipiélago.

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