Manifestantes de Hong Kong no lograron bloquear el aeropuerto

Los prodemócratas ya han boicoteado el funcionamiento del terminal aéreo.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/09/07/manifestante-de-hong-kong-no-lograron-bloquear-el-aeropuerto/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-07T20:23:00-03:00">septiembre 7, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-07T20:37:58-03:00">septiembre 7, 2019</time></a>

Un gran despliegue policial en Hong Kong impidió este sábado a los manifestantes de la prodemocracia afectar el funcionamiento del aeropuerto, tres días después de que el Gobierno del territorio cediera en una de las principales reivindicaciones del movimiento. Las autoridades aconsejaron a los viajeros que salieran con tiempo de sobra para no perder sus vuelos.

Los policías, vestidos con el uniforme antidisturbios, eran mucho más visibles de lo habitual en las principales estaciones de autobuses y trenes, así como en las terminales de ferris, según reportó la AFP. Algunos trenes y autobuses ofrecían un servicio restringido, para reducir la probabilidad de que llegaran al aeropuerto grandes cantidades de manifestantes.

En los foros utilizados por este movimiento, en gran medida sin líderes, se habían llamado a los manifestantes a perturbar el acceso al aeropuerto este sábado, interrumpiendo las rutas y las conexiones ferroviarias con las terminales. Pero el despliegue de policias pareció haber surtido efecto y disuadió a numerosos prodemócratas.

Tao Tsz Fung, de 26 años, llegó junto a otra decena de personas cerca de la terminal. “Hay demasiados policías por todas partes”, dijo a la AFP. “Volveremos mañana”, añadió. La excolonia británica atraviesa su peor crisis desde su retrocesión a China en 1997, con acciones casi diarias para denunciar especialmente el retroceso de libertades y la creciente injerencia de Pekín en los asuntos de su región semiautónoma.

El miércoles, la jefa de Gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, apoyada por Pekín, sorprendió al retirar un impopular proyecto de ley que permitía las extradiciones judiciales a China, y que desencadenó en junio las enormes protestas. La mandataria presentó su concesión, que era una de las principales reivindicaciones del movimiento, como una medida para aliviar la tensión e iniciar el diálogo.

Pero para los manifestantes, que en estos tres meses ampliaron el alcance de sus reivindicaciones, la medida se quedó corta y llegó muy tarde. El sábado por la tarde, el aeropuerto estaba en calma. Pero los pasajeros debían hacer filas para ser controlados antes de acceder. “En el camino hacia acá nuestro autobús fue detenido para una especie de registro”, dijo a la AFP James Reis, un pasajero que volvía a Portugal.

El aeropuerto de Hong Kong, por el que transitaron 74 millones de pasajeros en 2018, se convirtió en un blanco recurrente de los manifestantes prodemocracia en las últimas semanas. Una táctica que no aprueba todo el mundo debido al caos que pueden provocar las acciones de bloqueos y a las molestias para los particulares. El mes pasado, cientos de vuelos fueron cancelados durante dos días.