Invasión de ratones en Nueva York: el método menos pensado para matarlos

La gran ciudad busca cómo combatirlos.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/09/09/invasion-de-ratones-en-nueva-york-el-metodo-menos-pensado-para-matarlos/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-09T06:49:57-03:00">septiembre 9, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-09T06:49:58-03:00">septiembre 9, 2019</time></a>

Aunque sea una de las ciudades más visitadas del mundo, cosmopolita, y la que muchos quisieran conocer al menos una vez en la vida, Nueva York sufre un inmenso avance de ratones de todos los tamaños, escenario que lleva a las autoridades locales a destinar cientos de millones de dólares en probar todo tipo de método. El último de ellos, ahogarlos en alcohol.

Hoy, los roedores son una amenaza que crece cada vez más y que invade las calles, las bodegas y los túneles del metro de la ciudad, una situación desesperante que la gente no logra dominar. La alcaldía de Nueva York decidió emplear una serie de dispositivos importados de Italia que ya fueron probados en Brooklyn con los mejores resultados: hallaron 107 ratones ahogados.

Las máquinas “Ekomille” al parecer son la mejor solución, porque atraen a los roedores con señuelos naturales, los suben a un punto determinado y luego todos, atrapados, caen en un recipiente lleno de alcohol. Así, perdidos, finalmente mueren ahogados. La ventaja del sistema es que permite realizar capturas inmediatas, múltiples y continuas.

Si bien la invasión de ratones hoy es más preocupante que nunca, si presencia no es nueva ya que en 2017, con escasos resultados, la alcaldía había anunciado un programa de desratización basado en contenedores del deshecho de goma, resistente a los ratones y reglas más estrictas para la eliminación de basura. Sin embargo, al año siguiente ya se hablaba nuevamente de una gran presencia de roedores.

Éxodo de la Ciudad

Las grandes ciudades cada vez tienen más gente pero, a su vez, ya comenzaron un período de éxodo, como el que ocurre en Nueva York donde un total de 277 personas abandonaron diariamente la gran ciudad estadounidense, según los datos de la oficina que se ocupa del censo, procesados por la agencia Bloomberg. Es el doble de ciudadanos que dejaron la metrópoli respecto a los 132 de 2018.

La misma tendencia se registran en Los Ángeles y Chicago, que pierden 201 y 161 residentes por día, respectivamente. En cambio, las ciudades más pequeñas son las que crecen al recibir a la gente que se va de las grandes urbes, como por ejemplo Phoenix que registra 200 nuevos residentes al día, mientras que Dallas 212 y Las Vegas 105, cita la agencia ANSA sobre los cambios demográficos del país del norte.

Datos a 30 años

Por primera vez en la historia de la humanidad, en 2008 la población presente en las ciudades superó a la que vivía en las zonas rurales. La ONU advirtió en este informe de 2018 que, de seguir las dinámicas demográficas actuales, en 2050 el 68% de las personas residirán en núcleos urbanos. Es decir, más gente vivirá en ciudades, aunque será más perjudicial para todos como lo asegura la ciencia.

Para tener en cuenta en el caso del viejo continente, el 73% de los europeos reside en ciudades. Hoy 7 de cada 10 europeos se concentraban en zonas urbanas y para 2020 lo hará el 80%. Según datos del INE, se prevé que para 2035 el 28% de los españoles se concentren entre Madrid y Barcelona. La tendencia del éxodo rural se acentúa con más fuerza que a principios del siglo XX por una razón principal: los pueblos tienen cada vez menos servicios en comparación con las ciudades.

A más capital económico, más servicios y a más servicios más población. Esta pescadilla que se muerde la cola es una de las razones por las que las grandes inversiones se llevan a cabo en las ciudades más pobladas del planeta. Toronto, San Francisco, París o Singapur están entre las 20 ciudades más rentables para invertir, un dato no menor para entender hacia dónde van las masas.

Pero esto no traerá buenas noticias. El 91% de la población respira aire contaminado. Según la OMS este porcentaje de ciudadanos vive actualmente en zonas donde los límites de partículas contaminantes como el dióxido de nitrógeno, el dióxido de azufre, el ozono o el monóxido de carbono exceden las concentraciones recomendadas. Cada año se producen 4,2 millones de muertesvinculadas con la contaminación del aire.

As su vez, la mala calidad de la atmósfera que respiramos aumenta las chances de padecer cáncer de pulmón, infartos, accidentes cardiovasculares o infecciones respiratorias como la neumonía. A esto se le suma el sobrepeso. Según el Instituto Clínico de Ciencias de la Evalución de Canadá,  “las micropartículas presentes en el humo de los coches o los cigarrillos tienen el poder de activar procesos inflamatorios lo que en algunas personas deriva en una ralentización metabólica. Es decir, si nuestro organismo desencadena un proceso inflamatorio, todo se ralentiza y la quema de calorías se hace más complicada”.

La misma tendencia se registran en Los Ángeles y Chicago, que pierden 201 y 161 residentes por día, respectivamente. En cambio, las ciudades más pequeñas son las que crecen al recibir a la gente que se va de las grandes urbes, como por ejemplo Phoenix que registra 200 nuevos residentes al día, mientras que Dallas 212 y Las Vegas 105, cita la agencia ANSA sobre los cambios demográficos del país del norte.