11S: por qué la CIA no detectó el atentado a las Torres Gemelas

Hubo varias señales, pero todas fueron desatendidas.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/09/11/11s-por-que-la-cia-no-detecto-el-atentado-a-las-torres-gemelas/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-11T11:28:55-03:00">septiembre 11, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-11T11:28:56-03:00">septiembre 11, 2019</time></a>

Los ataques a las Torres Gemelas en los Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001 se convirtieron en un antes y un después en la historia mundial, y mucho más para el propio país del norte que vio en vivo y en directo cómo su símbolo financiero fue impactado por dos aviones aerocomerciales, incendiadas y derrumbadas provocando miles de muertos y un impacto que nunca más quedará en el olvido.

Aunque pasen los años, hay interrogantes que no encuentran respuestas, como por qué la CIA ante tanta señales, no logró advertir lo que se venía. Están quienes aseguran que hubo señales obvias y quienes creen que esto no fue así. Pero hay otra corrientes de expertos y analistas que creen que la falla se radicó en el personal contratado por la CIA, es decir, en que la mayoría del personal afectado a tareas de anticipación de estos eventos, todos, eran hombres “blancos, protestantes, anglosajones, graduados y liberales”.

Según la BBC Mundo, con esas características, hay patrones que se repiten. De hecho, según detallan en un informe, la Revista Internacional de Inteligencia y Contrainteligencia  comentó: “Desde su inicio, la comunidad de inteligencia [ha estado] integrada por la élite protestante blanca, no solo porque esa era la clase en el poder, sino porque esa élite se vio a sí misma como garante y protectora de los valores y la ética estadounidenses”.

“Cuando un problema es complejo, ninguna persona tiene todas las respuestas. Todos tenemos puntos ciegos, lagunas en nuestra comprensión. Y esto significa que si uno reúne a un grupo de personas que comparten perspectivas y antecedentes similares, es probable que compartan los mismos puntos ciegos. Lo que a su vez significa que lejos de desafiar y abordar estos puntos ciegos, es probable que estos se refuercen.

Como suele pasar, recién luego del atentado al World Trade Center, la central de inteligencia amplió el rango de diversidad al contratar personal idóneo para estas tareas que, de funcionar al máximo potencial, podrían haber evitado miles de muertes inocentes.

Bomberos, más enfermos

Las consecuencias, varios años después, siguen presentes de la peor manera, porque los bomberos de la ciudad de Nueva York que acudieron al World Trade Center tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, hoy, están muriendo. La mayoría de ellos sufren problemas de salud relacionados a enfermedades cardiovasculares graves. Así lo confirma un estudio dado a conocer en medio de las fechas conmemorativas por el grave atentado.

The Journal of the American Medical Association dio a conocer los estudios realizados en conjunto con médicos de la Facultad de Medicina Albert Einstein, quienes “sugieren una asociación significativa entre una mayor exposición en el World Trade Center y un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular a largo plazo”.

Asimismo, el estudio hace hincapié en que “la atención cardiovascular no está cubierta actualmente por la Ley de Salud y Compensación, lo que significa que los bomberos del 11 de septiembre no reciben ninguna compensación por enfermedades cardiovasculares”. Estos riesgos, inicialmente relacionados con la larga exposición a la Zona Cero (Ground Zero), incluyen afecciones como “ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, angina inestable, cirugía de arteria coronaria y angioplastía”.

Esta vez, pese a que los bomberos suelen ser monitoreados para detectar algún tipo de cáncer u otra enfermedad, los análisis se centraron en las enfermedades cardiovasculares, y debido a esto se examinó a casi 10.000 bomberos. Pero no sólo analizaron a quienes trabajaron en la Zona Cero, sino también cuánto tiempo estuvieron allí y si desarrollaron alguna enfermedad cardiovascular en los años siguientes.