Dormio, el experimento del MIT para interferir en los sueños

Se trata de un dispositivo para controlar lo que soñamos.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/09/12/dormio-el-experimento-del-mit-para-interferir-en-los-suenos/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-12T14:05:45-03:00">septiembre 12, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-12T14:05:47-03:00">septiembre 12, 2019</time></a>

El mundo de los sueños es una de las cuestiones más fascinantes para desentrañar, y mucha gente está detrás de este fenómeno que presenta más interrogantes que respuestas, como por ejemplo, por qué podemos soñar con una gran idea pero, al despertar, nos olvidamos de todo. Este, como otras cuestiones, encierran todo tipo fenómenos que la ciencia quiere descubrir. Al menos eso es lo que busca un grupo de científicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

El equipo creó Dormio, un dispositivo que, según ellos, ayuda a tener cierto control sobre lo que soñamos y cómo recordarlo. Según detallan a la BBC Mundo, el objetivo es “hackear el sueño”, como afirma uno de sus responsables, el peruano Tomás Vega, científico computacional y cognitivo que es parte del equipo que desarrolló el dispositivo. Claro que esto no es novedoso: hay antecedentes históricos desde hace siglos, con inventores y artistas detrás del mismo objetivo.

Un mito no comprobado es que Thomas Alva Edison solía tomar siestas con una esfera metálica en la mano porque mientras dormía se le hacían presentes en la mente ideas maravillosas, con lo cual, de dormirse profundamente, al caer la esfera se rompía, lo despertaba e inmediatamente corría a registrar la idea previamente aparecida en el sueño.

Pero hay más, porque otros genios como Dalí, Nikola Tesla y Édgar Allan Poe también adoptaron mecanismos para poder resguardar los “insight” en sueños. Los expertos recuerdan que al acostarse a dormir se entra en el estado de “hipnagogia” que es una especie de fase entre estar despierto y dormido, que puede durar hasta 10 minutos, y donde el cerebro actúa sin restricciones ni estructuraciones, lo que permite tener o generar ideas más llamativas.

Es precisamente esta etapa en la que los creadores de Dormio quieren “meterse en el sueño”. ¿Cómo lo hace? El dispositivo, cuando detecta que se ingresa en dicha fase, activa una serie de estímulos mediante palabras claves que pueden “guiar” el sueño. Entonces, si una persona quiere o tiene ganas de soñar con un partido de fútbol, se programa al invento para que induzca a eso.

Tiempo después, Dormio detecta que la persona está por ingresar en sueño profundo y lo despierta para poder tomar registro de lo soñado. Los creadores reconocieron que dicha tecnología está aún en una etapa temprana y todavía deben responder muchos interrogantes como el sueño y el subconsciente, tema de alto debate entre la comunidad científica.

Pero la cuestión más delicada es si en esto interviene un tercero con otros fines. Por ejemplo, que alguien quisiera insertar ideas en los sueños de otros, o que una persona tenga acceso a sueños que preferimos mantener en privado, todas cuestiones que tienen un muy amplio margen para discutir y debatir porque nunca antes se había llegado tan lejos al momento de controlar el fascinante mundo de los sueños.