A qué lugar del mundo será la gira del papa Francisco en noviembre

El Sumo Pontífice volvió hace poco de un viaje por la África subsahariana.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/09/14/a-que-lugar-del-mundo-sera-la-gira-del-papa-francisco-en-noviembre/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-14T01:10:44-03:00">septiembre 14, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-14T01:10:45-03:00">septiembre 14, 2019</time></a>

“El papa Francisco viajará a Tailandia y Japón a finales de noviembre. Del 20 al 23 de noviembre estará en Tailandia y del 23 al 26 en Japón, donde visitará las ciudades de Hiroshima y Nagasaki“, reveló este viernes el Vaticano en un comunicado oficial. El Sumo Pontífice ya efectuó dos viajes al continente asiático luego de su nombramiento en marzo del 2013 (visitó Filipinas y Sri Lanka en el 2014 y Bangladés y Birmania en el 2018).

El arribo del Santo Padre a Japón será el primero desde que en 1981 Juan Pablo II visitó Tokio. En enero pasado, el Obispo de Roma ya había manifestado su anhelo de ir a este país asiático, donde existen unos 450 mil católicos. “En Japón viven más de 500 mil protestantes, donde predomina claramente en su población la religión budista“, según precisó la agencia japonesa de Asuntos Culturales.

Por otra parte, en otro acto humanitario y en el marco de su gira africana, Francisco visitó el anterior viernes un centro de cuidados para enfermos de sida en Maputo, la capital de Mozambique, que está muy afectada por esta epidemia. Allí el Papa resaltó “la compasión de los trabajadores sanitarios que escuchan ese grito silencioso, apenas audible, de infinidad de mujeres, de tantos que vivían con vergüenza, marginados, juzgados por todos”.

“Lo que no necesitan los pobres es un acto de delegación, sino el compromiso personal de aquellos que escuchan su clamor”, reflexionó el Sumo Pontífice, quien también les agradeció a los trabajadores de este centro médico por “restituir la dignidad de mujeres y niños”. Además, el Santo Padre los alentó a seguir con la búsqueda de “los heridos y derrotados en las periferias” y después fue a saludar a los pacientes.

Después de su visita al hospital, el Obispo de Roma ofició una misa en el estadio de Zimpeto, que tiene una capacidad para 42 mil personas. Además, el líder de la Iglesia católica puso rumbo el sábado pasado a la gran isla de Madagascar, ubicada en el océano Índico. Pero más allá de eso, la visita que hizo a ese precaria clínica representó un gesto simbólico, ya que se trata de un país donde la situación sanitaria es sumamente crítica.

El Sumo Pontífice, atacado frontalmente por católicos conservadores que lo catalogan de “comunista”, no dudo este martes en asumir su discurso social inspirado en Juan Pablo II y afirmó no tener ningún miedo de un cisma dentro de la Iglesia. “Rezo para que no haya cisma, pero no tengo miedo”, le dijo a la prensa en el avión en su vuelta a Roma, luego de visitar Mozambique, Madagascar y Mauricio.

“Las críticas no vienen sólo de los estadounidenses, de otras partes y también en la Curia (gobierno del Vaticano). Pero las cosas sociales que digo, son las mismas que dijo Juan Pablo II. ¡Las mismas cosas! ¡Las copio! Mis detractores que repiten por ejemplo que ‘el papa es muy comunista’, hacen entrar la ideología en la doctrina. Y cuando la doctrina está llena de ideología, existe la posibilidad de un cisma. No tengo miedo de cismas. Rezo para que no haya ninguno, porque está en juego la salud espiritual de mucha gente”, reflexionó.