Bolsonaro, de nuevo contra el Amazonas y a favor de la minería

El Presidente brasileño no duda en defender intereses cuestionados en todo el mundo.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/10/02/bolsonaro-de-nuevo-contra-el-amazonas-y-a-favor-de-la-mineria/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-02T08:37:06-03:00">octubre 2, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-02T08:37:07-03:00">octubre 2, 2019</time></a>

Siempre contra la corriente. El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, no tuvo pudor en evocar hoy al dictador Joao Baptista Figueiredo, que alentó la explotación minera en el Amazonas, al tiempo que renovó sus ataques a los gobiernos europeos que se manifestaron defensores de las políticas de preservación de uno de los pulmones verdes del continente americano y del mundo.

Bolsonaro mantuvo reuniones en el Palacio del Planalto con un grupo de trabajadores que extraen a mano oro y diamantes en la región amazónica a quienes les indicó: “Sé que ustedes fueron felices en la época del general Joao Baptista Figueiredo”, en un intento por mostrarse cerca de quienes son sindicados como “enemigos” de la región selvática.

El presidente de Brasil prometió “hacer todo lo posible para enviar a las Fuerzas Armadas a la Amazonia para proteger a los garimpeiros”, en lo que sería una suerte de intervención militar en el estado de Pará, el segundo más extenso del país con 1,2 millones de kilómetros cuadrados, según detalla la agencia ANSA. “Si tengo amparo legal para hacerlo, pero todavía no quiero prometer lo que no puedo hacer, yo mando las Fuerzas Armadas para allá y resolvemos el problema”, expresó.

El excapitán del Ejército es un defensor de la explotación minera en el Amazonas a pesar de los cuestionamientos de la comunidad internacional y entidades ambientalistas que apuntaron todas sus críticas al Gobierno por no impedirlo y a los recientes incendios forestales que pusieron en jaque a la naturaleza en todo el planeta.

Ante esto, los altos mandos del Ejército lo respaldaron recientemente cuando trabó una polémica con el presidente francés, Emmanuel Macron, un impulsor de programas económicos ambientalmente sustentables y crítico de la gestión Bolsonaro, quien basa su discurso en el interés de las potencias globales de “apropiarse de los recursos naturales de Brasil en lugar de defender el Medio ambiente”.

Dilma Rousseff, contra Macron

La polémica que han generado los incendios en la Amazonía brasileña se han convertido en un conflicto diplomático entre el Gobierno de Brasil encabezado por Jair Bolsonaro y el presidente francés, Emmanuel Macron. En un acto con el que busca convencer de tener buenas intenciones con este territorio conocido como el “pulmón vegetal del planeta”, el galo ha generado gran rechazo con su propuesta.

En el controversial tema entró la expresidente de Brasil, Dilma Rousseff, quien a pesar de tener diferencias con Bolsonaro, en esta cuestión política parecen estar en la misma línea. “Es una propuesta absurda”, dijo la exmandataria sobre la intención de Macron de revocar la soberanía a la Amazonía brasileña. La idea del francés es concederle un “estatuto internacional” para así intervenir en su protección.

Según consignó la agencia Noticias Argentinas, Macron ha señalado que busca conseguir esta medida para que en caso de que “un estado soberano tomase de manera concreta medidas claramente contrarias al interés de todo el planeta”. La polémica nació por la lenta respuesta que tuvo el presidente de Brasil para combatir las llamas que han abatido este territorio en los últimos dos meses.

“Cuando (Emmanuel) Macron habla de intervenir en la Amazonía, crea un gran apoyo para Bolsonaro, porque nadie en Brasil piensa que ésta sería una buena idea”, aseguró Rousseff, quien fue destituida durante su mandato en 2016 por haber sido acusada de manipular las cifras de las cuentas públicas. Las declaraciones de la expresidenta del Partido de los Trabajadores (PT) fueron parte de su discurso sobre “La crisis sistémica mundial y las perspectivas democráticas”, realizado en el Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas, de París.

“Brasil sin la Amazonía, sin sus indígenas, no es Brasil, puede ser otra cosa, pero no es Brasil”, aseveró la exgobernante. “Hay 20 millones de habitantes en la Amazonía, no es un desierto”, agregó Rousseff. Igualmente, en su intervención señaló que la Guyana francesa, un territorio francés de ultramar, que es parte de uno de los países que conforman la Amazonía, “tiene también problemas”, puntualmente con la explotación minera, uno de lo causantes de la deforestación.