Masivas protestas en Ecuador por la suba de los precios de combustibles

Fuente: NA/AFP

La disposición se mantendrá por los próximos 60 días.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/10/03/masivas-protestas-en-ecuador-por-la-suba-de-los-precios-de-combustibles/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-03T18:33:19-03:00">octubre 3, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-03T20:11:10-03:00">octubre 3, 2019</time></a>

Ecuador atraviesa horas complicadas, después de que el Gobierno decidiera aplicar un aumento del 123% en los precios de los combustibles. Para evitar un caos descontrolado, el presidente Lenín Moreno decretó el “estado de excepción” en todo el país, debido a que se han desarrollado violentas protestas sociales para rechazar la medida gubernamental.

“Con el fin de precautelar la seguridad ciudadana y evitar el caos, he dispuesto el estado de excepción a nivel nacional”, declaró este jueves Moreno a la prensa tras encabezar una reunión de gabinete en Quito para definir las acciones a seguir. La disposición se mantendrá por los próximos 60 días. Además, podría extenderse por otros 30 más, según dispone la Constitución.

En su cuenta de Twitter, el presidente divulgó la medida que busca mantener “el orden, la seguridad ciudadana” del país “con el fin de controlar a quienes pretenden provocar caos”. Y agregó: “No accederemos a chantajes y actuaremos acorde a la ley”. El estado de excepción implica que dentro de los límites del territorio ecuatoriano se pueden suspender las libertades ciudadanas.

Entre estas están la limitación de la libre movilidad de las personas, por lo que la medida busca que los ciudadanos permanezcan en sus hogares, evitando así los conflictos sociales. Esto también significa que las fuerzas de seguridad como la policía, y hasta los militares, están autorizados por el Gobierno para emplear su fuerza para mantener el control de las calles y el orden público. Igualmente, el Estado puede cerrar los pasos fronterizos, así como puertos y aeropuertos.

Además, si el Gobierno lo decide puede censurar previamente a los medios de comunicación. Por su parte, partidos opositores como Revolución Ciudadana, ligados al expresidente Rafael Correa, rechazaron en un comunicado la medida tomada por Moreno y la calificaron como un acto de “criminalización de la protesta“. Asimismo, Correa tildó de “sin vergüenzas” a los políticos que denunciaron la intención de ir a un paro nacional.

“Cometimos demasiados ‘excesos’: en reducción de pobreza, en equidad, en prosperidad para todos, en la verdadera lucha contra la corrupción, en soberanía, en dignidad. Nos ‘excedimos’ tanto, que no hubo para sucretizaciones ni salvatajes bancarios”, ironizó Correa en un mensaje en Twitter. La administración de Moreno está en el ojo de la tormenta, luego de eliminar los subsidios al diésel y la gasolina por un acuerdo al que llegó con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Desde hace meses las políticas de Moreno han sido rechazadas por la mayoría de los ciudadanos. Puntualmente desde marzo, fecha en la que se realizó un convenio con el FMI para obtener un préstamo ante la elevada deuda pública que sufre la economía ecuatoriana. El mandatario aseguró que no permitirá que reine el caos, haciendo referencia a que esto es una cosa del pasado. “Ese tiempo se acabó. Debemos abandonar esa costumbre que linda con lo miserable, de tratar de imponer criterios y peor todavía con actos vandálicos y actos de violencia“, destacó.