Se eleva a 31 muertos el saldo de las manifestaciones en Irak

Imagen tomada de las redes sociales.

Protestan contra la corrupción, la cual se ha devorado más de 410.000 millones de euros en 16 años.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/10/03/se-eleva-a-31-muertos-el-saldo-de-las-manifestaciones-en-irak/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-03T23:03:05-03:00">octubre 3, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-03T23:03:06-03:00">octubre 3, 2019</time></a>

El jueves se vivió en Irak la jornada más violenta desde el comienzo de las protestas, tres días atrás. Aumentó a 31 el número de muertos en enfrentamientos entre manifestantes y la policía. La confrontación inició en la capital Bagdad. El movimiento que exige la renuncia de los políticos “corruptos” se extendió a gran parte del sur del país, a pesar de un toque de queda, consignó la agencia AFP.

Las fuerzas especiales se activaron con vehículos blindados en Bagdad para repeler a la muchedumbre. La policía disparó con munición real contra los manifestantes, y los heridos eran transportados en tuk-tuks (triciclos motorizados) por los mismos asistentes a la protesta. Los jóvenes salieron a las calles por la falta empleo. Las autoridades llaman a estas personas “saboteadores”.

En la noche, el primer ministro, Adel Abdel Mahdi, pronunció un mensaje en cadena de televisión en que defendió su gestión gubernamental y la administración política de una crisis “que amenaza con destruir al Estado entero”. En su mensaje, no mencionó a los manifestantes, pero prometió “pensiones a las familias sin recursos. No obstante, pidió más tiempo para aplicar las reformas.

Entre los 31 muertos figuran dos policías, y más de 1.000 heridos, según un saldo actualizado. En Nasiriyah (sur) murieron siete manifestantes y decenas resultaron heridos este jueves. La protesta se convirtió en batalla en Bagdad por las avenidas que conducen hacia la plaza Tahrir, lugar emblemático para los manifestantes. La ciudad con nueve millones de habitantes fue un total caos, bajo toque de queda.

Los funcionarios -mayoría de los trabajadores del país- fueron llamados a quedarse en casa, según reportó la AFP. Para hacer retroceder a miles de manifestantes en el centro de la capital, las fuerzas de seguridad dispararon municiones reales desde vehículos blindados. En la plaza Al Tayaran, los manifestantes arremetieron contra esos vehículos, incendiando dos.

En otras ciudades del sur del país también hubo enfrentamientos. Las autoridades impusieron un toque de queda en Diwaniya, a 150 kilómetros al sur de Bagdad. Pero las medidas no tuvieron efecto. Estas protestas son una prueba de fuego para el Gobierno de Mahdi, que cumplirá su primer año a fines de octubre. Mientras tanto, el ejecutivo alabó “la moderación de las fuerzas armadas”.

La organización Amnistía Internacional exhortó al Gobierno a “ordenar inmediatamente a las fuerzas de seguridad y que deje de usar la fuerza, en particular letal y excesiva”. Además pidió que se restablezca la conexión a internet, cortada en gran parte del país por los que las redes sociales se volvieron inaccesibles. Los manifestantes reclaman servicios públicos funcionales y empleos para el 25% de los jóvenes desocupados.