¿Fosas con reptiles para frenar a los inmigrantes en Estados Unidos?

El presidente de Estados Unidos ante una "idea" descabellada
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/10/04/fosas-con-reptiles-para-frenar-a-los-inmigrantes-en-estados-unidos/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-04T09:18:48-03:00">octubre 4, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-04T09:18:49-03:00">octubre 4, 2019</time></a>

El presidente Donald Trump es capaz de todo, incluso, de lo imposible, aunque no para llevar adelante políticas de inclusión y colaboración con naciones americanas, sino para lograr el objetivo de reforzar la frontera sur de Estados Unidos y México. ¿Por qué? Porque planteó la posibilidad de establecer una “trinchera llena de agua con reptiles”, lo que muchos consideraron algo literalmente medieval.

Así lo dio a conocer hoy The New York Times y que reproduce la agencia ANSA, sobre un pasaje del libro “Border Wars: Inside Trump’s Assault on Immigration“, escrito por los periodistas del Times. Michael Shear y Julie Hirschfeld Davis. Ambos aseguran que el actual Jefe de Estado planteó repetidamente la idea de instalar una “trinchera llena de agua y reptiles mortales” con el objetivo de detener el paso de los inmigrantes.

“En privado, el presidente había hablado a menudo sobre la idea de reforzar la seguridad del muro fronterizo con una trinchera llena de agua, repleta de serpientes o caimanes, lo que provocó que los ayudantes buscaran un estimado de costos. Trump quería que el muro estuviera electrificado, con picos en la parte superior que pudieran perforar la carne humana”, aseguran los autores del libro.

Luego, amplían: “Luego de haber sugerido públicamente que los soldados disparen a los inmigrantes si arrojan piedras, el presidente retrocedió cuando su personal le dijo que eso era ilegal. Pero más tarde en una reunión, Trump sugirió que dispararan sobre los inmigrantes en las piernas para reducir la velocidad de los mismos”.

Los periodistas del Times aseguran que su informe se basó en entrevistas con “más de una docena de funcionarios de la Casa Blanca y la administración directamente involucrados en las discusiones que tuvieron lugar en ese momento”. El informe detalla los esfuerzos realizados por el asesor principal de la Casa Blanca, Stephen Miller, para “deshacerse” de los funcionarios del gobierno que pensaban que estaban frustrando la agenda de inmigración de Trump.

Pruebas de ADN, también

Estados Unidos quiere imponer pruebas de ADN en su frontera con México, según reveló una fuente del Departamento de Seguridad Nacional tras conocerse denuncias en contra de un grupo de inmigrantes a los que se los acusa de hacerse pasar por familiares de unos menores de edad para mejorar sus posibilidades de conseguir asilo. “Estamos buscando expandir la recolección de ADN a todos o casi todos los inmigrantes detenidos en Estados Unidos o que cruzan la frontera ilegalmente”, aseguró un funcionario de alto rango de esa cartera en una charla con la prensa.

Todavía se desconoce cómo será el sistema y qué objetivos tiene, pero la regulación, que está siendo revisada por el Departamento de Justicia, puede ingresar en vigor dentro de poco tiempo. Hay que recordar que en una polémica intervención en el Congreso, Mark Morgan, director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), solicitó en abril pasado una reforma legal que complique el arribo de inmigrantes indocumentados al gigante norteamericano.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció además hace unos días que mantendrá hasta el 2020 a 5.500 militares desplegados en la frontera con México para que colaboren a evitar la entrada de migrantes indocumentados. Esta resolución se conoció apenas una semana más tarde de haber confirmado canalización de 3.600 millones de dólares para la construcción de un muro en el mismo límite con el país vecino.

“El Departamento de Defensa proporcionará hasta 5.500 personas para apoyo de infraestructura, soporte operacional, apoyo en detección y monitoreo y apoyo aéreo”, precisó el teniente coronel Chris Mitchell, portavoz del Pentágono. “El despliegue, que se inició hace cerca de un año, fue aprobado por el secretario de Defensa, Mark Esper, para el siguiente año fiscal, que inicia el 1° de octubre. Cerca de 2.900 soldados en activo y 2.000 reservistas operan actualmente en la frontera”, agregó.

Asimismo, Mitchell sostuvo: “El empleo de personal militar para reforzar una operación civil de detención de decenas de miles de personas que tratan de ingresar al país de manera ilegal cada mes no ha tenido un impacto significativo en la preparación de los militares estadounidenses. Estas misiones pueden llevarse a cabo sin afectar indebidamente la preparación militar de las unidades y están condicionadas a la disponibilidad de los fondos necesarios”.