Crisis política: las protestas en Hong Kong se vuelven cada fin de semana más violentas

Fuente: NA/AFP

El movimiento prodemocracia sigue en las calles, debido a que exige una serie de demandas aún no concedidas por el ejecutivo local.
<a href="https://elintransigente.com/mundo/2019/10/06/crisis-politica-las-protestas-en-hong-kong-se-vuelven-cada-fin-de-semana-mas-violentas/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-06T14:58:49-03:00">octubre 6, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-06T14:59:30-03:00">octubre 6, 2019</time></a>

Este 9 de octubre se cumplirán nueve meses desde que la discusión del proyecto de ley de extradiciones generó un caos social en la ciudad de Hong Kong. Aunque los manifestantes lograron que el gobierno local dejase sin efecto el polémico texto, las protestas no han dejado de realizarse cada fin de semana. Y a pesar de que el ejecutivo hongkonés prohibió el uso de máscaras en las manifestaciones, los activistas prodemocracia desafiaron la medida y salieron a las calles con las caras tapadas.

La movilización de este domingo volvió a generar enfrentamientos entre los manifestantes y los agentes antidisturbios, quienes lanzaron gases lacrimógenas para evitar que estos levantaran barricadas y dispersar así a la multitud. Los hechos se generaron principalmente en el distrito central y al otro lado de la ciudad, en Kowloon. Por los incidentes, nuevamente las estaciones de metro permanecieron cerradas.

A pesar de la intensa lluvia los miembros del movimiento prodemocracia se volvieron a plantar contra el gobierno local de Carrie Lam. Sobre todo después de que esta prohibiera el uso de mascaras para poder identificar a los activistas. Esta ley no es utilizada en Hong Kong desde la época colonial, en 1967. En ese entonces, esta región pertenecía a Reino Unido. Fue en 1997 cuando el país europeo cedió el territorio a China. Hoy es un estado semiautónomo perteneciente a Pekín.

Uno de los graves incidentes reportados este domingo por la AFP tuvo en el centro de la polémica a un grupo de manifestantes radicales que atacaron a un taxista. El conductor habría recibido una “paliza”, luego de haber golpeado a dos activistas con su automóvil en el barrio Sham Shui Po. El vehículo terminó siendo destrozado por los participantes de la protesta.

Esta es la crisis política más grande que ha vivido Hong Kong desde que fue cedida a China. El movimiento prodemocracia sigue en las calles porque exige una serie de demandas. Entre ellas están que Pekín deje de interferir en sus asuntos internos. Esta región goza de libertades democráticas hasta 2047. Los manifestantes sienten que estas no son permitidas por el Gobierno chino. Otra de las exigencias es poder realizar elecciones mediante el voto universal, algo que en la actualidad no ocurre.